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Tras llevarse el Óscar a la mejor película extranjera con su ópera prima, "El hijo de Saúl", dedicada al Holocausto, el director húngaro László Nemes indaga en los orígenes de los horrores del siglo XX en su segundo largometraje, "Atardecer", que se estrena hoy en España.

"A día de hoy las causas de la Primera Guerra Mundial siguen siendo un misterio", ha señalado Nemes en una entrevista con Efe, un misterio que impregna de principio a fin su película, estrenada en el pasado Festival de Venecia.

"Atardecer" cuenta la historia de una joven huérfana, Irisz (Juli Jakab), que regresa al Budapest de 1913 en busca de huellas de su pasado, empezando por pedir trabajo en unos elegantes grandes almacenes que pertenecieron a sus padres.

Es un filme de época, pero a la vez una historia de búsqueda de la identidad y una indagación en las raíces profundas que desataron inesperadamente un gran periodo de turbulencias.

Nemes (Budapest, 1977) asegura que se trata de una investigación "más metafísica que histórica o política", en la que se vislumbran "fuerzas oscuras" que a menudo pasan inadvertidas.

"Era una época prometedora, de gran esplendor tecnológico y cultural y a la vez estaban tan cerca de la autodestrucción", señala el cineasta, que ve un paralelismo y una advertencia pertinente para la época actual.

Desde un punto de vista formal, el director reincide en el uso de la perspectiva subjetiva, con la cámara pegada a su protagonista, una elección que fue muy aplaudida en su primera película "El hijo de Saúl", la historia de un prisionero de Auschwitz, en la que el horror quedaba fuera de campo.

En esta ocasión, esa subjetividad hace que la confusión y frustración que siente la protagonista se trasladen al espectador, algo completamente intencionado, afirma Nemes.

"La perspectiva subjetiva es más real, el cine cada vez tiende más a mostrarnos puntos de vista imposibles, como si fuéramos dioses, la verdad es que estamos limitados por nuestra propia visión", explica.

No obstante, concede que quizá ya haya explorado suficientemente este cine inmersivo y puede que su siguiente proyecto, del que solo puede decir por el momento que será en inglés, vaya por otros derroteros.

En cuanto a referencias, cita a Kafka, una influencia palpable en la atmósfera fantasmagórica y casi de pesadilla que envuelve "Atardecer" y la película "Amanecer" de Murnau, sobre un campesino que tiene una aventura con una mujer que le lleva a matar a su esposa.

Nacido en Budapest y bisnieto de víctimas de los campos de concentración, Nemes estudió Historia y Relaciones Internacionales en París antes de trasladarse a Nueva York a estudiar dirección de cine, y fue asistente de Béla Tarr en "El hombre de Londres" (2007).

Con "El hijo de Saul" (2015) se llevó el Globo de Oro y el Óscar aquel año, toda una gesta para un debutante. Pasado el tiempo, es consciente de que aquello fue algo "excepcional", que tuvo "una suerte increíble" y se siente "inmensamente agradecido".

Por Magdalena Tsanis