EFEBarcelona

El escritor y periodista Lluís Llort, ganador el pasado diciembre de la primera edición del premio "Paco Camarasa", recrea una situación apocalíptica en Estados Unidos en su nueva novela "Temps mort", donde considera que refleja su sensación de que "como sociedad no evolucionamos en todo".

En una entrevista con Efe, Llort, que así firma sus libros y que participa en el festival BCNegra, ha indicado que la idea de esta historia nace, en cierta manera, de haber visto hace ya muchos años la película "The Omega Man", protagonizada por Charlton Heston y basada en la novela de Richard Matheson "Soy leyenda", y de "ese concepto de poder dejar a un hombre solo en el mundo haciendo lo que le dé la gana".

En su nuevo relato, publicado por crims.cat, el autor barcelonés crea al personaje de Robert Camp, un hombre de 34 años a quien un día le comunican que acaba de recibir una herencia de una tía que vivía en América, Raimunda Besalú, a la que ni siquiera conocía, lo que le lleva a gastar todo su dinero para poder viajar hasta Nueva Orleans, donde será propietario de una aislada mansión.

De la mano de este peculiar protagonista, el lector se adentrará por los sótanos de esta casa, por sus pasillos y por un desván en el que se encuentran apilados diversos objetos, desde pistolas o machetes a un extraño objeto que lleva a parar el mundo.

De unas primeras páginas teñidas de género negro, pasa a otras en las que reina el terror psicológico, a otras muy de ciencia-ficción e incluso de política-ficción, aunque los hechos del pasado 6 de enero en el Capitolio no son muy diferentes a algunos de los que relata en la obra, escrita en 2019.

Llort reconoce que le gusta mucho jugar con "los miedos del lector" y la mezcla de géneros, así como mostrar "un momento en el que todo está parado, donde solo hay una persona moviéndose, que, además, acaba pensando que es un escogido para salvar el mundo".

En un delirante viaje entre Nueva Orleans y Washington, Robert Camp se cruzará con automóviles varados en medio de las carreteras, oirá explosiones provenientes de aviones que dejan de volar y vivirá situaciones que nunca hubiera imaginado.

Como ya ocurría en otros títulos suyos anteriores, el novelista apuesta por un personaje de apariencia anodina al que lleva a "situaciones extremas, en las que debe decidir lo que escoge" y muestra todas sus reacciones, más que abogar por un policía incorruptible o un psicópata efectivo, porque "los estereotipos no me interesan, dan poco margen".

Al final, cree que lo que refleja la novela "es que somos una sociedad que no evoluciona en muchas cosas, aunque encuentre vacunas en un tiempo récord, y que, aunque se pare por un tiempo, luego todo seguirá igual, como ha venido ocurriendo desde la prehistoria, tal vez porque los humanos no estemos bien hechos del todo".

En este punto, proclama que "somos un mundo enfermo, más allá de este momento de pandemia, y eso se ve en temas como el de la crisis climática, puesto que vamos recibiendo avisos y, sin embargo, seguimos yendo a la nuestra".

Preguntado sobre si la pandemia aparecerá en su próxima novela, Llort ha aseverado que no, porque debe pasar más tiempo, aunque, bromea, "igual dentro de quince años seguimos con las mascarillas puestas".