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El ilustrador madrileño Fede Yankelevich exhibe en Segovia una selección de treinta dibujos realizados para diversas publicaciones nacionales e internacionales, que confiaron a su trazo sobrio el retrato de realidades igual de crudas, desde el conflicto de la franja de Gaza hasta la crisis de refugiados.

La exposición, titulada "¿Se acabó el juego? Dibujos para prensa" está organizada por el departamento Campus Life de la IE University de Segovia y recoge en la Real Casa de la Moneda una selección de más de treinta dibujos originales realizados para publicaciones como The New York Times o las palabras de autores como Rafael Sánchez Ferlosio.

Según ha explicado el artista en una entrevista con Efe, su estilo, a menudo calificado de "sobrio" y "crudo" a la hora de alterar los símbolos para crear reflexiones en el espectador es, precisamente, "como la vida misma" y la realidad que él busca retratar.

Una de sus obras más reconocidos es un dibujo en el se pueden ver tres vasos con forma de munición que evocan a los de un juego de trilero, del que huye la silueta de una familia, una obra publicada por el diario The New York Times junto al artículo "Darkness falls on Gaza", del periodista palestino Mohammed Omer, en julio de 2014.

Nacido en Madrid y criado en El Escorial, Yankelevich estrechó lazos con el dibujo desde que era muy joven, inspirado por el trabajo de sus padres arquitectos y su pasión por la novela gráfica europea y latinoamericana de los años 50 y 60, como Corto Maltés, o Eternauta.

El artista narra que él dibujaba de joven "como cualquier niño", solo que él, simplemente, nunca paró. Según confiesa, ahora conserva la misma sensación juvenil de libertad cuando está ante un papel en blanco y el reto de convertir en unos cuantos trazos conceptos tan complejos como la crisis migratoria de refugiados.

Este es el caso de una ilustración creada para Cuadernos de El Diario, en la que se ve un cubo de rubik sin resolver, en el que se entremezclan los colores de banderas de varios países como Alemania, España o Siria y que, según el autor, trata de reflejar el rompecabezas que ha supuesto esta cuestión para la política internacional contemporánea, aún sin respuesta.

La de ilustrador es una profesión "difícil", según afirma el artista, debido a la irregularidad de los encargos o la crisis de la industria editorial, que hace que hayan desaparecido publicaciones para las que él trabajaba, pero reconoce una ventaja fundamental: "Te lo pasas muy bien", sentencia, con una sonrisa.

Otra parte de la exposición está dedicada a su trabajo para portadas de obras literarias, como una reedición de A Sangre Fría, de Truman Capote, con motivo del cincuenta aniversario de la editorial Anagrama, o toda una colección de Juan Carlos Onetti para la editorial Penguin Random House.

De forma paralela, se exhibe otra obra que consiste en tres placas de aluminio en la que el autor ha dibujado el retrato de unas moscas, inspiradas en este caso por un poema de un autor amigo suyo.

Detrás de cada uno de sus trazos, hay múltiples interpretaciones, y a Fede Yankelevich le gusta que sea así; un dibujo de una pluma estilográfica del que emerge un pintalabios en lugar de un plumín ilustró en 2010 un artículo para la revista Turner titulado: "La revolución feminista se estanca en la primera década de siglo".

Laura López