EFEValencia

El espacio cultural Bombas Gens Centre d'Art de València reúne en dos exposiciones la mirada, percepción y vivencias de los fotógrafos más relevantes del siglo XX sobre el espacio que habitaron y capturaron en sus instantáneas, en "un proceso incesante de creación del lugar que es la vida".

"El pulso del cuerpo. Usos y representaciones del espacio" es el título de la primera muestra, con obras de autores como Bernd and Hilla Becher, Helen Levitt, Cartier-Bresson, Robert Frank, David Goldblatt, Luigi Ghirri o Xavier Ribas, que ofrece "una reflexión sobre el modo en el que habitamos los espacios" contemporáneos, según ha explicado la directora del centro de arte, Nuria Enguita.

"El espacio se trata como algo que también produce y afecta al cuerpo, y el cuerpo se presenta como un vínculo que a través de la experiencia genera una serie de conexiones", ha señalado Enguita durante la presentación de estas muestras.

La exposición reúne desde las instantáneas de la España de los años 30 que retrató Cartier-Bresson, a la vida en la calle menorquina que capturó Helen Levitt, o la València de los años 50 que captó con su objetivo Robert Frank.

Imágenes que "retratan la calle y el espacio público como lugar de juego, de encuentro y de celebración, pero también de reivindicación", junto a instantáneas que plasman la naturaleza, el paisaje y el mundo industrial y tecnológico, ha indicado la directora del centro de arte.

Un trabajo, ha añadido, que reúne a artistas procedentes de diferentes países y épocas, y que plantean un acercamiento a la construcción social del espacio y "a las formas en las que representamos, reproducimos, conocemos y habitamos los lugares", así como la relación entre sus habitantes.

La segunda de las exposiciones, "Hacia la luz", recoge una selección de 98 instantáneas de los más de 8.000 negativos que el fotógrafo neoyorquino Joel Meyerowitz, referente en la fotografía documental y pionero en el uso del color, captó durante su estancia de seis meses en Málaga, entre los años 1966 y 1967, en su viaje por Europa.

Una vivencia que según ha señalado el propio autor durante la presentación de la muestra le produjo "un crecimiento personal", y le permitió además experimentar, desde la mirada de lo que ocurría en la calle, la vida bajo una dictadura y cómo la gente vivía atrapada en su cotidianeidad.

Meyerowitz ha asegurado que en la selección de imágenes que se expone en esta muestra ve su "versión joven de un fotógrafo de ya 80 años de edad", y de "un joven inspirado que quería capturar trocitos de España para desarrollarse como artista", en su primer viaje al extranjero y su primera salida de su Nueva York natal.

Ha recordado que llegó a Málaga por casualidad, cuando un amigo británico le dijo que si viaja a esa ciudad española le encontraría en un bar, y así lo hizo y allí lo encontró.

Su amigo fue quien le introdujo en una familia gitana, de músicos de flamenco, de la que hay una selección de imágenes en la exposición, y la vista que iba a ser breve se convirtió en seis meses de trabajo, que describe como una especie de "caída libre", en un momento en el que "miras el mundo a tu alrededor y descubres las condiciones individuales" de sus habitantes.

Ambas exposiciones estarán abiertas al público hasta el 20 de enero de 2019, y forman parte de la colección propia del centro cultural Per Amor a l'Art, gestionada por una función del mismo nombre, una entidad privada dedicada al arte, la investigación y la ayuda social, que desarrolla en el edificio rehabilitado de la antigua fábrica Bombas Genes su triple actividad.