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España es el quinto mayor productor europeo de industrias culturales y creativas, con cerca de 108.000 empresas que contribuyen en un 3,5 % al PIB nacional, pero es necesario organizar una red nacional de "hubs", "viveros" que articulen el conocimiento y estimulen a los emprendedores.

Los representantes de los principales 40 viveros creativos y culturales europeos participan entre hoy y mañana en la Casa del Lector de Matadero Madrid en el taller "How to start me up: building my creative hub", organizado por Factoría Cultural, una asociación sin ánimo de lucro que dirige Rosina Gómez Baeza.

Factoría Cultural lidera el discurso internacional sobre el impacto de este tipo de "hubs" -espacios para concentrar y compartir la creación-, como único representante español socio de la Red Europea de Hubs Creativos (European Creative Hubs Network, ECHN), impulsada por la Comisión Europea y que reúne a los responsables de algunos de los más influyentes en Europa.

"Se trata de dar respuesta al hoy, no pensar en lo que fue ni predecir el futuro, pero teniendo claro que 'el hoy' son arenas movedizas", explica Gómez Baeza (Gijón, Asturias, 1942) en una entrevista con EFE.

La vocación de Factoría Cultural es fomentar el emprendimiento y la creación de empresas en torno a las industrias culturales y creativas, potenciar el talento, la competencia y las habilidades individuales, acompañado de una metodología formativa en todas las fases del proceso.

Gómez Baeza, que antes dirigió, durante 20 años, la feria internacional de arte ARCO y fundó el centro de arte y creación industrial Laboral, de Gijón, asegura que están pendientes de los movimientos sociales, "de la mente y el corazón de las personas que quieren vivir de sus ideas".

"No hay nada que pueda parar una idea a la que le ha llegado su tiempo", sostiene esta gestora cultural, que podría estar dedicada a cuidar su jardín, que le encanta, pero que entiende como "una cuestión moral" dedicarse al desarrollo del emprendimiento, a proporcionar herramientas y discurso a quienes han tenido "la idea".

La búsqueda de la sostenibilidad financiera y el impacto social, la construcción de una identidad cimentada en valores y activa en torno al desarrollo de plataformas educativas online son algunas de las cuestiones que abordarán estos días los expertos, entre ellos, Gerfried Stocker, artista independiente y director artístico del Ars Electronica Festival.

"Son ponencias muy cortas, con el mínimo de florituras, para ir derechos a la esencia. Es la hora de compartir", asegura.

El encuentro incluye talleres que se repetirán en los próximos meses en distintas ciudades europeas con el objetivo de proporcionar herramientas profesionales a los gestores de los viveros y conectar entre ellos.

"Se dice que son las primeras 10.000 horas (cinco años) de una iniciativa las que determinan su sostenibilidad. Aquí veremos muchos de esos casos", explica Gómez Baeza.

Las "hubs", incubadoras, lanzaderas, laboratorios y aceleradoras de "startups" son, según la directora de Factoría Cultural, los espacios clave para la emergencia de la economía creativa, en la que confluyen tecnología y ciencia con las industrias culturales y creativas tradicionales, es decir, la música, el teatro, el cine o la literatura, y con las emergentes como los vídeojuegos o los artes interactivas.

"Todo esto", rememora, empezó en Lisboa en 2000, en el revuelo que provoca la Sociedad de la Información, el nacimiento de las nuevas tecnologías, y el potencial que subyace en el programa Europa Creativa.

Lo que les preocupa, explica, es "la huella" que dejan las distintas iniciativas, "que haya ideas privadas, que te juegues las lentejas, transmitas experiencia y herramientas para que nuestros creadores triunfen y puedan vivir de sus ideas".

"Si la idea responde a una necesidad más o menos percibida será sinónimo de éxito", resume.

En España aún no existe una red oficial de viveros culturales, algo en lo que Factoría Cultural está especialmente interesada no solo porque ha sido una de las primeras "incubadoras" dedicada específicamente a promover las industrias culturales, sino por su impacto económico.

Factoría Cultural acoge actualmente a 129 creadores residentes, que desarrollan 65 proyectos relacionados con la edición, las artes escénicas, las visuales, el periodismo, el diseño y la artesanía, y ha concedido 87 becas de formación en la pasada edición.

A su centro de Madrid, con cinco equipos ya desarrollados, se suman los abiertos recientemente en Murcia y Sevilla, y en ellos ofrece asesoramiento personalizado, ayudas al emprendimiento y apoyo en la búsqueda de financiación.

Concha Barrigós