EFEMadrid

La ilustradora Ana Juan muestra sus "luces y sus sombras" en la exposición "Ana Juan, dibujando al otro lado", una muestra donde con ayuda de tabletas, dispositivos móviles y gafas de realidad virtual el visitante podrá descubrir todo el universo que hay detrás de dos de sus más conocidas obras.

El Museo ABC de Madrid acoge desde mañana hasta el 11 de junio todo el proceso creativo que la artista valenciana (1961) llevó a cabo para la realización de los libros "Otra vuelta de tuerca", de Henry James, y "Snowhite", su versión de Blancanieves; dos trabajos que se han aliado con las nuevas tecnologías para que el visitante pueda hacer una "lectura diferente".

"El visitante podrá hacer también una lectura interactiva, que va un poco más allá de lo que se suele mostrar en las exposiciones. Es un pequeño gancho par el público porque creo que los museos y las exposiciones tiene que ir más allá", ha contado Juan durante la apertura de esta muestra organizada conjuntamente con el grupo UNIT Experimental de la Universitat Politècnica de València.

Un grupo que ha permitido que sus dibujos tomen vida a través de una animación, así como a través de una aplicación de móvil que permite que durante la visita a la muestra interactuar con los personajes de estos cuentos.

Así, aliada con las nuevas tecnologías, y mostrando sus "luces" y sus "sombras" a través de los bocetos que contiene la exposición, la muestra ofrece también los grandes lienzos a color de "Otras vuelta de tuerca", así como sus dibujos a carboncillo para Blancanieves, que han tomado vida propia en la animación realizada por UNIT.

"'Otra vuelta de tuerca' es un texto de Henry Jamnes que no puedes tocar, pero tienes que encontrar los silencios y buscar tu versión original. A 'Snowhite' le he querido dar mi visión. La he localizado en el periodo de Entre Guerras porque estéticamente me gustaba, Europa había salido de la II Guerra Mundial y estaba llena de fantasmas y eso le daba un toque más misterioso", reconoce.

En este sentido, y en palabras de la ilustradora, su particular visión de Blancanieves pone énfasis también en la realidad que vivía la mujer en esta época, cuando "todavía seguía estando tutelada por un hombre, o estaba perdida", como le pasa a la protagonista de esta historia creada en 1937.

"Es una denuncia -matiza- porque esto sigue pasando hoy en día, se han conseguido muchas cosas, pero no tantas, incluso a veces vamos para atrás y hay que seguir recordándolo".

Y en esta obra Juan, además de aportar su visión y crítica, también ha experimentado una vuelta al "pasado" ya que la técnica del carboncillo que utilizaba en sus años de formación es la que le ha aportado ese blanco y negro que "siempre" le había dado "problemas".

"Lo retomé y volví a dibujar como hacía antes, pero aplicándolo al universo que he ido construyendo y que tengo hoy en día. Buscando en el pasado encontré el presente y sobre todo el futuro", puntualiza la Premio Nacional de Ilustración 2010. EFE

pmv/jlg

(foto)