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Mantener el tejido industrial y el empleo ante la crisis del coronavirus es la prioridad de los productores de cine español, que cifran en 104 millones de euros al mes el coste de mantenimiento del empleo en el sector, según ha indicado a Efe el director general de la Asociación Estatal de Cine (AEC), José Nevado.

La asociación, que agrupa a cerca de 40 productoras como El Deseo, Bowfinger, La Zona, Morena Films, Mod Producciones o Vaca Films, ha identificado hasta el momento 91 títulos afectados por el cierre de cines y la suspensión de rodajes y cifra las pérdidas por esa causa en una horquilla que va entre 150 y 200 millones de euros.

"Por el momento nuestra prioridad es mantener el empleo, la mayoría de las productoras audiovisuales somos pymes, esta crisis puede acabar con nosotros y entendemos que todos tenemos que arrimar el hombro y ser solidarios para que la industria siga viva", afirma Nevado.

Si algo positivo está teniendo esta crisis en el sector es que se está reagrupando de nuevo. Desde que desapareció FAPAE, la confederación estatal de productores, no hay un solo organismo que represente a la mayoría, pero todas las asociaciones se han coordinado con la AEC y con el Club de Productores Europeos (EPC) para definir sus prioridades ante las administraciones.

Eso incluye a la federación PIAF (Productoras Independientes Audiovisuales Federadas), en la que están representadas asociaciones de Madrid, País Vasco, Valencia y Cataluña; a PROA (Cataluña), la asociación de productoras publicitarias (APCP) y a las productoras asociadas de televisión (PATE).

Todos ellos suscriben las medidas planteadas ayer por el EPC, que preside el español Álvaro Longoria y que reúne a 140 productoras de 30 países, a la vez que establecen sus prioridades a nivel nacional, especialmente mantener el empleo y levantar temporalmente las restricciones al estreno en plataformas.

"No tiene sentido, con las salas de cine cerradas, que si estrenamos en plataformas tengamos que devolver las ayudas públicas", apunta Nevado, en referencia al requisito legal para acceder a algunas de esas ayudas que establece estrenar en un número determinado de salas.

No obstante, el número dos de la AEC insiste en que tiene que ser una medida temporal y extraordinaria sólo para las películas afectadas por esta crisis.

"Cuando pase la crisis sanitaria vamos a tener que trabajar para que la gente vuelva a los cines, porque entre el miedo a un rebrote y la situación económica, se va a notar, es muy probable que aumenten las suscripciones a plataformas y baje la asistencia a los cines", advierte.

Los propietarios de las salas, agrupados en la Federación de Exhibidores de Cine (FECE), están a la espera de las medidas generales que apruebe hoy el Gobierno, en relación con expedientes temporales de regulación de empleo, alquileres, pago de impuestos, etc.