EFESanta Marta de Tera (Zamora)

La luz equinoccial, un fenómeno ideado con los conocimientos de astrofísica del medievo en un pequeño templo monástico del camino jacobeo sanabrés, ha vuelto a iluminar este domingo el capitel más famoso de la iglesia románica de Santa Marta de Tera (Zamora).

La milimétrica disposición del templo, del óculo del prebisterio y de un chapitel que representa el ascenso a los cielos del alma salvada hacen posible que cada año al inicio del otoño y de la primavera los rayos del sol penetren por una pequeña ventana redonda de unos 25 centímetros de diámetro e incidan de forma directa en el capitel.

El "milagro" ideado por el arquitecto del siglo XI que proyectó el templo para dar la bienvenida al equinoccio acabó por ser ignorado con el paso de los siglos y no fue hasta hace ahora 25 años cuando la curiosidad del párraco Julián Acedo reveló de nuevo la secreta lección de astrofísica que guardaba la iglesia de Santa Marta de Tera.

Desde entonces, el fenómeno de la luz equinoccial ha tenido cada vez más difusión y este domingo, diez siglos después de la construcción del templo, los rayos del sol han vuelto a penetrar una vez más diáfanos por el óculo central para hacer de foco natural de una figura asexuada escoltada por dos ángeles.

La irradiante estampa se repetirá en los próximos días, especialmente el próximo miércoles, con la llegada del otoño.

Este domingo, coincidiendo con la conmemoración del 25 aniversario del descubrimiento, la luz equinoccial ha estado acompasada con la música antigua interpretada por el grupo Egeria.

El Concierto de la Luz Equinoccial 'Iacobus Yspanias' ha contribuido a ambientar la magia del fenómeno solar y a contextualizarla en el marco de peregrinación a Santiago de Compostela en el que se sitúa la iglesia de Santa Marta de Tera.

Situada en las primeras etapas del denominado Camino Sanabrés, que siguen muchos peregrinos que parten de la Vía de la Plata, la iglesia es parada obligada de una de las rutas jacobeas.

De distintos templos del Camino de Santiago y del célebre Códice Calixtino que se guarda al final de la peregrinación se han rescatado las canciones entonadas por las cuatro voces de Egeria, acompañadas por el laúd, la pandereta y el pandero cuadrado.

Más de un centenar de personas han llenado la iglesia zamorana para contemplar esta última mañana dominical del verano la luz equinoccial y asistir al concierto promovido por la Diputación de Zamora para difundir el "milagro" de la luz de Santa Marta de Tera.

El tiempo ha acompañado y, aunque con mascarillas y distancia de seguridad, el fenómeno se ha podido contemplar en todo su esplendor, como ocurre cada año, cuando el cielo está despejado, al comienzo del otoño.

La guía de turismo de Santa Marta de Tera, Celestina Verdes, ha explicado las teorías sobre las figuras del capitel iluminado, que algunos defienden que representa a Santa Marta ascendiendo a los cielos y otros lo vinculan a la Resurrección pero, en cualquier caso, siempre se asocia al alma salvada.

Verdes también ha planteado un nuevo enigma para la astrofísica, al constatar que en los últimos años, el haz de luz que ilumina el chapitel se adelanta unos minutos, lo que algunos han atribuido al gran tsunami de 2004.

Sea unos minutos antes o después, el fenómeno de la luz equinoccial se vuelve a repetir a lo largo de la próxima semana pasadas las nueve y media de la mañana para recordar que los días y las noches tienden a igualarse en todo el globo terráqueo.

Alberto Ferreras