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Marc Dugain es un cineasta francés que los próximos días estrenará en España "Cambio de reinas", una película histórica basada en hechos reales que cuenta las intrigas de la corte por mantener la paz entre Francia y España solo unos años antes de que el pueblo se alzara contra la aristocracia del siglo XVIII.

Hoy, dice Dugain en una entrevista con Efe, su país vive "una gran mitificación de la Revolución Francesa, donde se presume de haber matado al rey, pero somos la única democracia que tiene al frente a un rey elegido. Y la violencia que hay hoy en Francia no es contra un político, es contra un rey que les ha decepcionado".

"Es la primera vez que hay gente en las redes sociales que piden cortar la cabeza a Macrón, esto es sumamente violento, y a la vez, la prueba de la total falta de entendimiento entre Macron y su gente, la misma que había entre la aristocracia y el pueblo en la época de la Revolución", reflexiona Dugain.

Basada en la novela del mismo título de Chantal Thomas (también autora de "Adiós a la reina" y guionista con Dugain), "Cambio de reinas", que se estrena el próximo viernes, es una película histórica donde no hay batallas, pero sí princesas y regentes haciendo pis, o futuros reyes masturbándose con el cuadro de la que será su esposa, e incluso jóvenes cortesanos combatiendo el aburrimiento con relaciones homosexuales.

"Los chicos y chicas educados para la realeza no interactuaban con personas de otro sexo y la sexualidad no se definía en mucho tiempo, además, no había consecuencias, no había niños sin matrimonio; Chantal, que se documentó muchísimo -explica-, sabía que Luis XV era homosexual pero se lo impidieron; todo eso era verdad y había que mostrarlo así".

Minucioso hasta corregir en el último momento la escena con que arranca la película para "que todo cuadrara", Dugain afirma que su ritmo, su luz y su fotografía, tan alejada del frenético montaje del cine actual, es "una invitación al público para que se meta dentro".

"Hoy el cine va demasiado deprisa, estamos en la sociedad de la impaciencia; yo preferí elegir a mis espectadores. El que se quede, que sea porque quiere tomarse el tiempo de ver esta película".

El vestuario de Fabio Perrone y la música de Eric Chevallier contribuyen decisivamente a esa inmersión que buscaba el director, responsable también del cambio, respecto a la novela, que experimentan los personajes femeninos.

Dugain dota a las mujeres de una presencia arrolladora, desde la pequeña Juliane Lepoureau en el papel de la reina niña, a la veterana Catherine Mouchet, impecable como gobernanta.

"Puse mucho de mi sensibilidad y de mi percepción para dar entidad y credibilidad a estas mujeres", explica.

"Cambio de reinas" empieza en 1721, cuando Felipe de Orleans regenta Francia hasta que el joven Luis XV sea mayor de edad. Mientras tanto, en España (con quien Francia acaba de librar una guerra agotadora) reina Felipe V, un monarca ultracatólico sometido a la Santa Inquisición.

Dado que ninguno de los dos países puede afrontar otra guerra, pactan la paz casando a la hija de Felipe de Orleans con el heredero al trono español, el Príncipe de Asturias, y a Luis XV con Mariana Victoria, Infanta de España. Pero ocurre que Mariana apenas tiene seis años y Luis XV, 13.

Además de la tristeza, "la melancolía", precisa Dugain, de esos niños apartados de todo, sobre todo de su infancia, y de la frialdad con la que su entorno les obvia, entre traiciones y juegos de poder, lo que más duele es "la falta de amor y el egoísmo del propio beneficio"; en eso, dice Dugain, "parece que no hemos avanzado mucho".

Y se ríe al comentar que hoy es la ultraderecha la única interesada en rescatar personajes históricos; "tienen la nostalgia de una historia que nunca ocurrió -opina Dugain-. Eso es muy interesante, porque tienen nostalgia de una ficción".

Alicia G.Arribas.