EFEMérida

La actriz María Esteve, cuyo personaje de "Selenia" la llevará a pisar por primera vez el Teatro Romano de Mérida en el marco de su festival, considera que la sociedad necesita respirar cultura aunque sea a través de una mascarilla.

"La cultura es un pulmón y entre todos debemos cuidarla", ha dicho la actriz y también presidenta de la Fundación Antonio Gades, quien remarca, en una entrevista a EFE, que las mascarillas no pueden impedir que "sigamos respirando cultura. Es muy necesaria".

María Esteve fue la última actriz en incorporarse, según relata, al elenco que esta semana pone en escena "La comedia de la cestita", dirigida por Pepe Quero, una comedia muy próxima al musical a partir de un texto de Plauto, en el que el enredo y las extrapolaciones de lugares y personajes sostienen el espectáculo.

"Necesitaba este proyecto emocional y personalmente" tras unos meses "difíciles" para todos. "Me llamó Alex O'Dogherty -compañero en la obra y que interpreta al propio Plauto- para que me sumara al proyecto.

"Comadre, tiramos para adelante... y así fue", recuerda emocionada, más aún porque la invitación salía de quien fue su compañero de trabajo durante varias temporadas en la serie "Doctor Mateo".

Al principio, reconoce, le costó trabajo decidirse, "no por la obra, pues estaba encantada con el texto, pero sí por el difícil momento vivido". María Esteve se confinó en Madrid durante el estado de alarma ante una pandemia "que nos ha paralizado a todas y todos, profesional y personalmente", suspira a la vez que baja la mirada.

De hecho, la Fundación Antonio Gades, a través de su Ballet, tenía todo cerrado para poner en escena "Fuenteovejuna" en China. La gira internacional del espectáculo ha quedado suspendida y tratará de retomarla en 2021.

Además, el Aula Municipal de Danza "Antonio Gades", ubicada en Getafe, con unos 300 alumnos, también suspendió su actividad.

El ser humano intenta sobreponerse a todo, pero mientras llega ese proceso de superación "se sufre y mucho". "He sufrido -añade- por los míos y por quienes ni siquiera conozco".

Tras decir sí a esta comedia, que estará en el Festival de teatro de Mérida del 5 al 9 de agosto, Esteve reconoce que se "ha desahogado", merced a su vuelta al trabajo, pero muy especialmente por el hecho de que durante los ensayos de este obra ha bailado, saltado, cantado y disfrutado.

"Gracias, Zeus, que afortunada soy", exclama.

Luego llegaron los ensayos. Al principio, con mamparas y mascarillas, y también "botes de geles"; luego llegaron pruebas constantes de PCR. "Los zapatos los dejábamos fuera" del lugar de ensayo y cada día "utilizábamos ropa desinfectada". Por ello, María Esteve agradece todas las medidas de seguridad y salud puestas a disposición del equipo por parte de la productora GNP.

No obstante, la actriz siempre ha tenido "miedo" a que los brotes y la evolución de la pandemia impidieran finalmente poner en escena la obra. "El trabajo de horas y días podría ser en balde, pero aquí estamos, en Mérida, por donde han pasado en sus 66 ediciones las mejores actrices y actores del panorama teatral".

De hecho, considera que "el teatro y la sociedad nos necesita, pues precisa de opciones de ocio. Hay espectáculos y conciertos que llenan el alma de muchas personas, y más en los tiempos que corren".

En Mérida, donde la actriz tuvo un pequeño papel en "Lisistrata" durante la entrega de los extintos premios teatrales Ceres de este mismo festival en 2015, María Esteve estará arropada por algunos de sus familiares.

"Cuando vea sus sonrisas y las de todo el público me saldrán lágrimas. Voy a ser la más feliz del mundo... con esas sonrisas, todo está pagado", afirma muy emocionada durante la entrevista, en la que sus ojos, sin esperar a ello, se inundan de lágrimas.

Alberto Santacruz.