EFEPamplona

De vuelta a Navarra para el rodaje de "Ana Tramel. El juego", Maribel Verdú se siente "muy ilusionada" por haber podido retomar su trabajo y dice en una entrevista con Efe que con la pandemia "hemos visto que la vida es más que nunca carpe diem".

En un alto en mitad del rodaje, Verdú reconoce que el confinamiento lo ha llevado "muy bien" porque sus condiciones lo favorecían y éstas junto con "un poquito de vida interior y la cabeza amueblada" le han permitido sentirse "feliz dentro de lo que cabía y de los llantos diarios al escuchar y ver la noticias".

"La verdad es que me siento una privilegiada y he querido disfrutar de esto sin nerviosismo ni agobios. Disfrutar de una vida diferente que me ha gustado muchísimo. Porque una tiene que trabajar para comer, pero sí no... He descubierto que me gusta estar ociosa", comenta entre risas.

Pero al minuto siguiente se declara "muy ilusionada", "feliz" y encantada" por haber retomado su trabajo y en especial el rodaje en Navarra de la serie "Ana Tramel. El juego", dirigida por Salvador García Ruiz y Gracia Querejeta que se podrá ver en TVE.

Y es que "cuando todo se paró estábamos a dos semanas de empezar. Fue un palo y yo ya me quedé convencida de que esto no empezaría hasta el año que viene porque creía que no iba a arrancar nada de lo nuestro", recuerda.

Por eso se muestra "contenta" de que, "con todo el reto" que supone, la nueva normalidad permita al cine trabajar y de hecho asegura que estos días de rodaje en Navarra "la gente está llevando todo de forma impecable, de una manera increíble".

Apasionada con la vida y con su trabajo, refleja el mismo estado de ánimo cuando habla de Ana, su personaje, una mujer que por un hecho del pasado no ha levantado cabeza a nivel laboral pero que por otra cosa terrible decide que tiene que volver a ser la que era, "temida cuando entraba en los juzgado, con carácter y poder", para vengar la muerte de un ser muy querido.

Una fortaleza que le lleva a enfrentarse a un "poderosísimo" emporio de la industria del juego "con el que parece que tiene todas las de perder, pero es una mujer que mola mucho" como ya descubrió cuando leyó la novela de Roberto Santiago.

"Flipé cuando a los dos años y medio me ofrecieron el papel" de protagonista en la serie, momento en el que apareció el "miedo porque siempre pienso que no estoy capacitada, aunque al final hago todo y aquí estoy, metida hasta las trancas", explica.

Además de que la mujer a la que representa le gusta porque tiene "aristas, es dura pero es vulnerable", a diferencia de la policía Carmen Cobos, "que era lo que era y era tremenda", y a la que dio vida en su última película, "El asesino de los caprichos" (2019), rodada también en Navarra.

Son ya tres los rodajes que desde 2017 han traído a Maribel Verdú en esta comunidad en la que asegura que se siente "muy cómoda porque la conozco muy bien y tengo amigos. Es como una segunda casa para mí" y "me encantaría que se rodase aquí mucho más".

Un deseo que puede que se cumpla porque no para de trabajar y admite que aunque el rodaje de "Ana Tramel" seguirá hasta octubre "es increíble pero ya tengo proyectos de cine y de teatro", de los que no quiere desvelar nada "porque pensar en el futuro me espanta, salvo que sea inmediato".

Por eso tampoco quiere pensar que en octubre también cambiará de década, pero sí dice que afronta los 50 sintiéndose "una de las poquitas privilegiadas" que pese a la edad sigue recibiendo ofertas laborales y además con papeles protagonistas.

"Cada año desde que tengo 40 pienso en cuándo va a parar esto porque soy consciente de que sucede, sobre todo en el cine", dice, pero hoy por hoy no ha sido así y no esconde su alegría porque "si no fuera actriz no sabría ser otra cosa".