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En el día en que se cumplen 140 años de su nacimiento, la escritora inglesa Virginia Woolf se mantiene como una figura fundamental tanto para la literatura como para el movimiento feminista, desde donde se reivindica su carácter emancipador. Este jueves la editorial Nórdica publica “Memorias de una novelista”, uno de sus primeros relatos.

Un texto de poco más de 40 páginas que Woolf escribió a los 24 años y que, como explica a Efe su traductora, la filóloga Blanca Gago, “apunta los temas a los que Woolf se dedicaría toda su vida: a hablar de mujeres que se cuestionan su papel en la sociedad”.

“Memorias de una novelista”, publicado originalmente en un libro de relatos iniciáticos de Woolf con el mismo nombre, se edita ahora de forma individual para mostrar “la vigencia y la transgresión” de la autora inglesa, “que todavía sigue en el centro de la investigaciones”, como recuerda Gago.

El relato presenta a la señorita Linsett, una mujer que, tras la muerte de su amiga, la señorita Willatt, decide honrarla escribiendo su biografía.

“Virginia Woolf quiso jugar con los límites entre la realidad y la ficción”, apunta Gago. “Woolf crea dos personajes femeninos que son el contrapunto del otro y, a partir de ahí, se sirve de la sátira para criticar cómo se escribían biografías en el siglo XIX, con ese lenguaje pomposo y adulador para homenajear al fallecido”.

“Virginia cuestiona esas convenciones que llegan a ser ridículas”, añade la traductora. “Y también el derecho de las personas, por muy amigas que fueran del muerto, de dar a conocer al mundo detalles que ellos escriben, al final, desde su punto de vista”.

“Aun hoy, todas sus cuestiones y críticas siguen vigentes, se pueden trasladar a esta época”, concluye Gago.

Nacida en Londres el 25 de enero de 1882 como Adeline Virginia Stephen, esta escritora, hija de historiador y enfermera, cultivó desde muy joven su pasión por la lectura gracias a los volúmenes que llenaban la biblioteca victoriana de su familia.

Se la recuerda como una niña curiosa, pero infeliz: su madre murió cuando ella era adolescente y sufrió abusos sexuales por parte de sus hermanastros. Ya entonces aparecieron los primeros problemas mentales, que se agravaron con el fallecimiento de su padre, provocando su ingreso en un centro psiquiátrico.

Tras eso, ella y sus hermanos se mudaron a Bloomsbury, donde conocieron al grupo de intelectuales con el que acabarían conformando el Círculo de Bloomsbury.

Una sociedad que integraban, entre otros, el novelista E.M. Forster, el economista Keynes o el ensayista Leonard Woolf, con quien se casó en 1912.

En 1917 Woolf escribió su primera novela, “Fin de Viaje”, y fundó junto a su marido la editorial Hogarth Press. En 1922 conoció a la escritora Vita Sackville-West, inspiración de su novela “Orlando”, que más tarde se convertiría en su amante.

Los años siguientes publicó las obras que la encumbraron: “Al faro”, “Orlando” y el ensayo “Una habitación propia”, una reflexión sobre las circunstancias que impiden la emancipación femenina.

Woolf siguió escribiendo y participando en conferencias en colegios y universidades hasta que, en 1941, acabó con su vida.