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Juan Palacios (Eibar, 1986) pasó todos los veranos de su infancia y juventud en Sitrama de Tera, un pequeño pueblo de Zamora al que decidió regresar ya convertido en cineasta para rodar "Meseta", un documental que registra un modo de vida al borde de la desaparición y que llega a las salas de cine el próximo viernes.

Rodada a lo largo de cuatro veranos, la película se detiene en la observación y la conversación con los personajes que aún resisten en esa España vacía, envejecida y despoblada.

"Por un lado quería reconectar con mi lugar de origen y por otro registrar esta cultura campesina y este lugar que están desapareciendo", explica Palacios a Efe, "pensar en el futuro y a la vez averiguar qué significa para mis abuelos ver cómo se extingue".

Los abuelos de Palacios aparecen en el documental. Son la pareja de octogenarios que selecciona a mano las alubias de la cosecha sin un ápice de nostalgia hacia otros tiempos para ellos mucho más duros. "Qué juventud más mala tuvimos, todo era pecado", dicen.

Otro vecino recita de memoria la lista de casas que hoy están cerradas porque sus dueños las han abandonado. "Me quedaría dormido antes de acabar", dice, interrumpiendo la retahíla.

También aparecen Los Dos Españoles, un dúo musical que vivió tiempos mejores pero que conserva el entusiasmo cantando viejos éxitos como "Monumento al camionero"; dos niñas que intentan sin éxito "cazar pokemon" por la zona, o un pescador con perfil en Facebook que explica cómo los pesticidas han acabado con las truchas del río.

Palacios exprime la belleza en cada plano pero al mismo tiempo rehúye deliberadamente de la mirada romántica o nostálgica sobre el vaciamiento rural en cuyo origen se sitúa, entre otros factores, la mecanización de la agricultura.

"La vida en el campo es muy sacrificada, mis abuelos trabajaban de sol a sol literalmente y no ganaban nada, así que cuando aparecen los pesticidas, la maquinaria industrial y los abonos, les soluciona la vida, aunque muchos se tuvieron que ir", subraya.

Eso no va en detrimento, apostilla, de la necesidad de reflexionar sobre cómo queremos que se produzcan los alimentos.

"Mucha gente se está dando cuenta de que las ciudades son insalubres", advierte, "durante la pandemia y con la cuarentena la gente ha empezado a revisar sus prioridades, y entre otras cosas, está cambiando su forma de relacionarse con la tierra y lo pequeño".

Ganador del premio Irizar del Cine de Vasco con su primer largometraje, "Pedaló", Palacios tiene una doble licenciatura en Audiovisuales y en Ciencias Ambientales, dos intereses que aúna en sus proyectos.

Residente en Amsterdam, viajó a esa ciudad para llevar a cabo una investigación artística sobre la crisis ecológica global. Ya ha empezado a rodar un nuevo largometraje sobre la vida en una isla danesa de 35 habitantes azotada por el cambio climático y las cada vez más peligrosas tormentas que podrían acabar engulléndola.

Y tiene otro proyecto más cerca de su casa, en los mismos acantilados de Zumaia (Guipúzcoa) donde se ha rodado "Juego de tronos", que contienen un yacimiento geológico único llamado flysch.

"En esos estratos rocosos verticales está escrita la historia planetaria", señala, "son acantilados bellísimos y para los científicos, que consideran que el tiempo es cíclico, descifrar esos estratos es crucial para nuestra supervivencia como especie".

Ganadora del premio al mejor largometraje en el Festival de Cine Independiente de Barcelona l'Alternativa, "Meseta" se estrena este viernes en salas de cine de la mano de la distribuidora Atera Films ("Loreak", "Handia", "La llorona").

Magdalena Tsanis