EFEBilbao

Metallica ha descargado esta noche en el bilbaíno estadio de San Mamés toda su potencia en un concierto que ha encendido a los fieles seguidores del mítico grupo de “trash metal”, que también han aportado su energía para completar una velada inolvidable.

Superada la covid-19, percance que les obligó a suspender el concierto que tenían programado el pasado 29 de junio en Suiza, Lars Ulrich (batería), James Hetfield (voz y guitarra), Kirk Hammett (guitarra) y Robert Trujillo (bajo) han llegado a Bilbao para celebrar este concierto, enmarcado en su gira internacional.

Los de California han descargado durante dos horas en el estadio del Athletic Club una tormenta de metal en un descomunal despliegue de luz y sonido, con una producción impecable, ante una legión intergeneracional de seguidores reclutada en sus 40 años de carrera musical.

La energía sonora desplegada por Metallica, junto a la intensidad aportada por un público que casi ha llenado las gradas, ha hecho temblar los cimientos del estadio y ha sacudido los cuerpos de los espectadores, que han disfrutado y acompañado, brazos en alto, cada una de las canciones.

Con el tema "The ecstasy of gold”, que el fallecido Ennio Morricone compuso para la película “El bueno, el feo y el malo”, la banda ha aparecido en el escenario y ha iniciado su actuación a toda potencia con el “Whiplash”, a la que han seguido “Creeping death” y “Enter Sandman”.

Tras las tres canciones iniciales, interpretadas por los cuatro componentes del grupo en un pequeño escenario adelantado al principal en medio de la pista, la banda ha seguido descargando toda la fuerza metálica con, entre otros, “Harvester of Sorrow”, “Sad but true” y “Dirty Window”.

Después, Kirk Hammett ha iniciado el “Nothing else matters”, que ha encendido las gargantas de los espectadores para cantar el tema a pleno pulmón y los móviles para recoger el momento con un estadio que disfrutaba de su banda.

Metallica ha seguido ofreciendo su arsenal sonoro con “For whom the bell tolls”, con duelo musical entre Kirk Hammett y Robert Trujillo, “Moth into flame”, con llamaradas incluidas a la espalda de Lars Ulrich, “Welcome Home (Sanitarium)” y “Seek & Destroy”, con James Hetfield animando a las masas.

Los californianos se han retirado del escenario, pero han regresado para regalar una última ración de “thrash metal”, en el tiempo de los bises, donde han sonado “Metal Militia”, el clásico “One”, que ha levantado de nuevo el entusiasmo del público, y, para cerrar, “Master of puppets”, coreado con fervor por el estadio.

Un problema con el sonido ha sido solventado con profesionalidad por la banda, que ha retomado el final del “Master of puppets” para despedirse por todo lo alto de un público que ha salido de San Mamés satisfecho y vibrando por lo que acaba de vivir esta noche en Bilbao.

El concierto de Metallica ha sido el colofón a una accidentada jornada de rock, el Bilbao-Bizkaia Rock Day, ya que la covid-19 y problemas con los vuelos han hecho que dos de los grupos anunciados en el cartel inicial no hayan podido tocar en el estadio de San Mamés.

El grupo estadounidense de punk rock The Regrettes suspendió su gira de conciertos en Europa por “múltiples" casos de covid en su equipo unos días antes de actuar en Bilbao, lo que obligó a la organización a sustituirlo por Niña Coyote eta Chico Tornado, que han abierto la jornada musical.

Este domingo, las pantallas del escenario anunciaron que Weezer había cancelado su actuación “por problemas de última hora surgidos en su viaje” que impedían a el grupo estadounidense “llegar a Bilbao”, algo que ha enojado a los seguidores de la banda de Rivers Cuomo.

Tras la reorganización de los horarios, Niña Coyote eta Chico Tornado, Nothing But Thieves y The Hellacopters han sido los teloneros de unos Metallica que el 6 de julio sonarán en Madrid, cuando Lars Ulrich, James Hetfield, Kirk Hammett y Robert Trujillo desembarquen en el festival Mad Cool. Juan José Gutiérrez

Juan José Gutiérrez