EFEAvilés (España)

Mike Carey, encargado de resucitar para el cómic el personaje de Barbarella, asegura que su trabajo ha consistido en transportar esta historia de los años sesenta al siglo XXI, abordando temas de género, de transexualidad y de las fronteras entre la sexualidad, la religión y la ley.

Jean-Claude Forest, el creador de Barbarella, trasgredió lo que estaba comenzando en los años sesenta y terminaría denominándose la revolución sexual: "Estaba explorando una frontera, pero no era la última frontera, como dicen en Star Trek".

Mike Carey afirma en una entrevista con Efe que era más la frontera de aquel entonces, la de la mentalidad de la sociedad de los años sesenta, pero la Barbarella que resucita de su pluma "transporta los hitos de Forest al siglo XXI, donde las mujeres y los hombres tienen relaciones con diferentes personas a lo largo de su vida, se practica el poliamor y hay más libertad que entonces".

"Ahora mismo se habla más de género, de transexualidad, de las fronteras entre la sexualidad, la religión y la ley, que son temas que trato en la primera historia", explica el autor británico.

Carey tuvo un primer contacto con este personaje en su niñez, con la primera edición de sus cómics, y luego con la película, considerada de culto, protagonizada por Jane Fonda en 1968.

Escribió doce historias de Barbarella, tres de ellas largas, junto al equipo de artistas y editores, en un trabajo "que fue muy agradable".

"Estoy muy contento con el resultado", confiesa el autor, que precisa, no obstante, que las nueve entregas mensuales ya publicadas en Estados Unidos no han satisfecho las expectativas de ventas que tenía la editorial, pese a las buenas críticas cosechadas.

"Estas historias tienen una sensibilidad más europeísta y puede que sea más difícil de vender en Estados Unidos; tanto yo, que soy europeo, como también el ilustrador Kenan Yarar, hemos querido mantener el tono original que tenía Jean-Claude Forest, y puede que estas sean las razones por las que no ha encajado del todo", explica.

Existe una dificultad añadida para situarse en las listas de los grandes éxitos de ventas en EE.UU. por tratarse de una historia con carácter erótico que va más allá de la Barbarella de los años sesenta.

"Las historias que triunfan más en Estados Unidos, a nivel erótico, se centran más en la imagen, en tener chicas atractivas que aparezcan en los cómics, en el desnudo, en el sexo, y yo me he querido centrar también en la parte del género abordado de una forma diferente a como lo suele ver el mercado norteamericano", subraya el autor.

La llegada de la serie a Europa, incluida España, se está negociando, y confía en que la aceptación sea mucho mayor porque la mentalidad del público es diferente a la norteamericana.

Carey tiene la sensación de que todo el movimiento que hay detrás de retomar Barbarella puede terminar arrastrando a la heroína del mundo del cómic al de la gran pantalla: "Creo que es algo que se podría explorar".