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¿Cuántas pasiones dejamos con el paso de los años? Esto es lo que la autora infantil Miriam Tirado nos cuestiona en "La fuente escondida", un libro para padres e hijos en el que también ayuda a encontrar esa "fuente" interior que, si se pierde, te hace "perder lo que has venido a hacer en este mundo".

Tras vender más de 75.000 ejemplares con "El hilo invisible", donde enseña a los pequeños a gestionar las pérdidas, Tirado (Manresa, 1976) regresa con este libro cuya idea le surgió el verano pasado cuando terminó una sesión de meditación y se dio cuenta de la "importancia de conectar a los niños con su fuente".

Pero, ¿qué es esa fuente?, pues según cuenta esta periodista, escritora y consultora de crianza, así ha llamado a esa "conexión con nosotros mismos" con el objetivo de hacerlo visual y comprensible no sólo para los pequeños de la casa, sino también para los adultos, porque en este cuento los protagonistas son Pol y su padre.

En concreto, en "La fuente escondida" (B de Blok) Tirado cuenta cómo Pol, un niño que adora cantar, se da cuenta de que su padre está demasiado centrado en el trabajo y él ha perdido las ganas de entonar sus canciones. Por eso le propone un juego a su padre con el objetivo de que se pare a pensar qué es lo que más le gustaba cuando era joven y qué sueños tenía.

Un juego que el padre le devuelve a Pol y así ambos recuperan esas ganas de hacer lo que realmente les gusta y hace feliz. Y todo lo consiguen gracias al amor y la comprensión.

"Una de las cosas importantes de este libro, y que me hace feliz, es que las familias puedan contar a sus hijos que dentro tienen esto y que lo tiene todo el mundo, pero si te desconectas te pierdes en lo que has venido a hacer en este mundo", dice sobre el contenido de este libro que a ella le hubiera gustado tener cuando era niña.

Porque ¿cuánta gente no tenía una pasión por vivir y la va perdiendo con los años?, se cuestiona sobre esta realidad que los adultos entendemos con un término más actual, "la zona de confort".

"El estrés diario te hace no parar a pensar y escucharte. A veces cuando paramos sale lo que hay de verdad, y eso no es agradable y, a veces, de forma inconsciente y como para protegernos de ese malestar, nos ocupamos de muchas cosas y así no nos damos de narices con ese vacío", explica sobre esta situación que viven muchos adultos y que, inevitablemente, le llega al niño, aunque ellos sean más conscientes de esa "fuente".

"Los niños están normalmente con la fuente y por eso a los adultos nos gusta tanto estar rodeados de niños y beber de ellos, que el niño sea feliz nos llena, y no tiene que ser eso, porque tenemos que ser felices por nosotros mismos. He visto que muchas veces los adultos se llenan de esa fuente de sus hijos, y pensaba que era importante colocar a los adultos en esa realidad de que ellos también tienen la suya", matiza.

Por eso, agrega, con este libro quiere destacar la "importancia de conectar a los niños con su fuente y ayudar a los adultos a no desconectar con la suya".

"Yo uso mucho mi fuente cuando necesito crear algo, cuando escribo voy ahí, conecto con ese lugar de creatividad y lo vivo como una fuente, a veces empiezo y no puedo parar y lo inunda todo. Y creía que lo que yo sentía, que es una fuente que siempre está activa, podría hacer que los niños lo entendieran bien también", explica.

Según reconoce Tirado, éste es su libro "menos infantil" de todos los que ha escrito, por eso cree que es también una obra para adultos: "a veces el lenguaje infantil llega más que un libro de autoayuda", destaca.

"Todos los libros que escribo intento que acerquen un contenido profundo pero con un lenguaje sencillo y amable que no te suene a chino, con el que puedas conectar, porque si no cuando alguien escucha según qué palabra en contenido profundo se va, dice qué tostón", expresa entre risas.

Consciente del poder de la literatura infantil, esa que consigue tener lectores fieles, Tirado defiende a modo de conclusión que hablar de ciertas cosas que nos sucede no debería ser "tan difícil".

Pilar Martín.