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El director de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, considera necesario que los poderes públicos establezcan límites a la inteligencia artificial para la preservación de ciertos valores y derechos y que aseguren la transparencia de los algoritmos.

La inteligencia artificial y el español centran unas jornadas organizadas por la RAE que ha inaugurado este miércoles Muñoz Machado, presidente también de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), dentro de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.

Según el director de la RAE, institución que ha ideado el proyecto de la Lengua Española e Inteligencia Artificial (LEIA), uno de los principios generalmente admitidos de la inteligencia artificial y de la robótica es el que exige que las máquinas siempre estén dominadas por los humanos.

Por ello, ha dicho, se impone la necesidad de que los poderes públicos "establezcan límites de la inteligencia artificial mediante una regulación de sus aplicaciones".

Regulación que debería imponer, al menos, la preservación de la dignidad del ser humano y la garantía de los derechos fundamentales como límite infranqueable, y el establecimiento de la responsabilidad de las personas y entidades que desarrollen algoritmos de inteligencia artificial, considera.

Además, según el director de la RAE, se deben garantizar modelos de desarrollo basados en datos legítimamente obtenidos y tiene que asegurarse el principio de transparencia de los algoritmos, a cuyo efecto deben ser auditables.

También cree que debe establecerse la trazabilidad de los sistemas cuando se pongan en juego valores fundamentales como la salud de las personas, la no discriminación o la intimidad.

Expertos en lenguaje e inteligencia artificial debaten en estas jornadas en Santander cuestiones como si es correcto el español que hablan, traducen o corrigen las máquinas, si se trata de una prioridad para los Gobiernos o si tiene interés para las empresas tecnológicas.

Alfonso Ureña López, presidente de la Sociedad Española para el Procesamiento del Lenguaje Natural, ha destacado la revolución que está viviendo la inteligencia artificial en general y, en particular, el Procesamiento del Lenguaje Natural (PLN), también conocido como Tecnología del Lenguaje (TL), que está penetrando en todos los ámbitos y en la mayor parte de los sectores de la sociedad, con avances "impresionantes e inimaginables" hace unos años.

El lenguaje debe estar en el centro de nuestros esfuerzos para desarrollar la inteligencia artificial, ha indicado Ureña, que ha recalcado que la Tecnología del Lenguaje es posiblemente el campo más innovador de este ámbito, con un impacto económico de crecimiento acelerado.

Desarrollar la tecnología para el español es clave: el español es la segunda lengua con más hablantes nativos en el mundo y la tercera por número de hablantes, y hay que posicionar al español en el lugar que le corresponde también como lengua de intercambio económico, ha indicado Ureña.

Mercedes Sánchez, responsable técnica del CORPES (Corpus del Español del Siglo XXI) de la RAE, ha explicado cómo el corpus de una lengua -el conjunto formado por miles de textos, como novelas, obras de teatro, guiones de cine, noticias de prensa, transcripciones de conversaciones, entre otros- se emplean para conocer el significado y características de palabras, expresiones y construcciones.

Su función, ha dicho, es facilitar la obtención de datos que permitan conocer en profundidad cómo funcionan las lenguas y qué características muestran sus diferentes variedades en un momento determinado de su historia.

También ha participado en el encuentro Marta Guerrero, coordinadora del Instituto de Ingeniería del Conocimiento, un organismo que lleva más de 10 años trabajando en soluciones de Procesamiento de Lenguaje Natural, quien ha señalado que recientemente han apostado por desarrollar su propio modelo de lenguaje en español.