EFEZaragoza

La cocreadora y actriz de "El tiempo que te doy", Nadia de Santiago, comparte en esta serie la historia de dos jóvenes que, al poner fin a su relación, comienzan una etapa de duelo a través de diez capítulos, que buscan dedicar un minuto menos al día al recuerdo y uno más al presente, y donde “lo más importante es cambiar la palabra olvidar por superar porque, al final, son amores que forman parte de la vida, de ti y de quien eres”.

La cocreadora de la serie, que está nominada a tres Premios Feroz en esta edición, ha reconocido en una entrevista con Efe que, además de querer dar más minutos a los silencios y menos a los teléfonos, esta historia de ruptura se cuenta desde la honestidad, desnudez e intimidad porque la protagonista, Lina, "tenía que representar algo que todos hemos vivido de manera natural en algún ambiente de nuestra vida, como son las pérdidas y decir adiós”.

Pregunta: Se estrena como cocreadora y coguionista. ¿Desde dónde nace esta idea de ponerse a escribir y enfrentarse a un folio en blanco?

Respuesta: Llevaba muchos años con este deseo. Tenía una productora y siempre me motivaba el hacer, el crear y el seguir trabajando. La expresión en general siempre me ha llamado mucho la atención y produje varios cortometrajes y videoclips. Cuando terminé "Las chicas del cable", en Netflix buscaban a gente que manejara muy bien el formato corto porque querían lanzar su primera serie con esta estructura y seleccionaron "El tiempo que te doy". Aun así, siempre he tenido esa cosa de querer estar detrás de las cámaras.

P: ¿Cuáles son los vértices y los puntos de inflexión de esta historia? Porque habla de desnudez y honestidad…

R: Ha sido algo bastante intuitivo. Quería contar un duelo sentimental de una manera muy directa, clara, honesta, desnuda e íntima. Al final, es una historia en la que no hay culpables sino dos personas que se han querido muchísimo y que, después de nuevos años, deciden separarse. Nada más. No hay ni buenos ni malos. En la realización quería que todo fuera con cámara al hombro, como algo muy directo y con una iluminación y ropa muy natural porque es una historia muy universal. De alguna manera, el espectador puede empatizar con todo lo que ocurre y la sencillez a mí siempre me ha gustado mucho, aunque todos hemos aportado a través de nuestras experiencias y verdad.

P: ¿También desde ese punto empezó a preparar su personaje?

R: Lina tenía que representar algo que todos hemos vivido de manera natural, en mayor o menor medida, en algún ambiente de nuestra vida: las pérdidas, decir adiós y las despedidas. Después hay muchos otros personajes con los que también te puedes sentir identificado. Lina debía tener esa honestidad de la que hablo para representar fielmente esa ruptura, pérdida y proceso.

P: Esta pregunta se la hace Lina, pero ¿cuánto tiempo se tarda en despedir a un primer amor?

R: Depende de lo intenso que haya sido, de lo que te haya marcado, de cada persona… Lina te propone que pienses un minuto menos cada día en esa persona para que no te ocupe todos los pensamientos. El tiempo nos venía muy bien a la hora de estructurar la serie, que empieza con muchos recuerdos que van disminuyendo porque el presente va ganando. Todo muestra, de alguna manera, la mente de ella. El tiempo al final muestra cómo va pensando cada vez un poco menos en él y va estando en el presente y con ella misma. Para mí era muy importante cambiar la palabra olvidar por superar porque, al final, son amores que forman parte de la vida, de ti y de quien eres.

P: ¿Es fácil hablar de la pérdida?

R: No, para nada. A veces es duro porque es un soltar y dejar volar algo que te duele y a lo que has querido y quieres. Pero es parte de la vida.

P: ¿Y ese dolor puede ser positivo y esperanzador?

R: Son etapas. Es dejar ir para poder empezar una nueva etapa contigo misma, con otras metas y personas. O bien, empezar con lo que ya tenías desde otra perspectiva renovada porque no tienes por qué abandonar nada sino reciclarte y superar esas pequeñas muertes.

P: Por lo tanto, ¿a qué dedicaría un minuto menos cada día? ¿Y uno de más?

R: Dedicaría un minuto menos al teléfono, al estrés, a la rapidez… Y uno de más al estar, al compartir, a lo pequeño como es una comida, una conversación o un silencio. En la serie también eran importante estos silencios, aunque duraran diez minutos. Era necesario que la historia respirara porque a veces en silencio se cuenta más que con palabras.

P: ¿Utilizar este formato más ágil, dinámico y corto es una nueva forma de darle otra perspectiva a la ficción y de adaptarse a las nuevas tendencias y a lo que quiere la gente?

R: Creo que es una propuesta diferente. Son diez capítulos de once minutos cada uno, pero si quieres lo puedes ver seguido como si fuera una película. Es un formato muy novedoso, a pesar de que ahora consumimos series cortas por los ritmos de vida que tenemos. Esto, al fin y al cabo, es una propuesta diferente, original y creo que ha funcionado así. Hay mucha gente que la ve del tirón y sí que es verdad que eso les permite ver mejor el arco del personaje y cómo van transitando los diferentes sentimientos. Nosotros, cada dos capítulos, manejábamos las bases de psicología del duelo para entender las fases de negación, ira, negociación, depresión y aceptación.

P: A raíz de esto, ¿se ve ahora dirigiendo?

R: Sí. Me da mucho respeto y miedo pero creo que es algo que me ilusiona. No sé si me veo sola pero sí me gustaría probarlo porque quieras que no en "El tiempo que te doy" ya he estado muy metida en ello y supervisando todo.

P: Además, la serie tiene tres nominaciones para los Premios Feroz que se celebrarán el próximo 29 de enero en Zaragoza. ¿Cómo se enfrenta a esta gala?

R: Con mucha ilusión. Espero disfrutarla con todo el equipo porque ha sido un año de mucho trabajo y de muchas emociones. Ahora estoy en una época de recibir sobre lo hecho, así que muy emocionada por las nominaciones. Tengo ganas de que estemos todos disfrutando.

Naiare Rodríguez Pérez