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Tras su paso triunfal por San Sebastián llega a los cines "Rojo", una cinta que analiza la complicidad civil durante la dictadura argentina y que, según su director, tiene ecos en la sociedad actual. "La gente se encierra en su microexistencia y se pierde la solidaridad", dijo Benjamín Naishtat a Efe.

"Desde hace muchos años venía con ganas de meterme con este tema tan puntiagudo y tantas veces tratado de los años 70 en Argentina", explicó Naishtat, consciente de la proliferación de películas y obras de literatura sobre el tema. "Fue una década que ha dado forma a nuestro presente, donde resuenan aquellas tensiones políticas, sociales y económicas", agregó.

El cineasta, que califica de "traumatismo" esa época para Argentina -"un poco como lo fue la Guerra Civil y el Franquismo en España"-, reconoce que tardó en encontrar el ángulo desde el que contar algo nuevo al respecto, pero llegó a él al darse cuenta de que en los relatos habituales "se dejaba de lado o se postergaba una necesaria reflexión sobre el rol de la sociedad civil y las clases medias".

"Desarrollé la película a partir de esa mayoría silenciosa", apuntó el cineasta, que ambienta la historia en los años 70 de la Argentina burguesa, poco antes del golpe militar que derrocó a la presidenta María Estela Martínez de Perón. Y presenta como protagonistas a un abogado de prestigio y un famoso detective conocido por su programa de televisión.

A partir de ahí, la cinta se deja llevar por el misterio en una tensa narración que explora la complicidad de la sociedad ante el ascenso de fuerzas antidemocráticas.

"La cinta dialoga con el presente por el problema de la apatía, el silencio y la complicidad. No es nada nuevo, pero hoy día pasa mucho que la gente se encierra en su microexistencia y se pierde la solidaridad y el prestar atención a lo que te rodea", manifestó.

A Naishtat le preocupan los esos ecos del pasado en la sociedad actual y cree que "hay una deuda en cuanto al ejercicio de la memoria histórica", tanto en España como en Latinoamérica.

"Un fascista como Jair Bolsonaro está en el poder tras una dictadura sangrienta en Brasil. Hay vueltas que no se pueden permitir y están sucediendo. Eso llama a una profunda autocrítica de cómo la sociedad ejerce su memoria y ahí, el cine y las Artes deben jugar un rol activo en la construcción de esa identidad y esa memoria", declaró.

El realizador cree firmemente en entretener al público con temas profundos como este, y es algo que echa de menos en la industria actual.

"Hay que proponer más proyectos que no sean un entretenimiento como un fin en sí mismo, sino que sean vehículos con los que conocer los problemas de la sociedad. En la época de oro de Hollywood se tocaban temas relevantes a través de relatos muy entretenidos. Hoy en día no se cree en esto", valoró.

"Rojo", protagonizada por Darío Grandinetti, Andrea Frigerio y Alfredo Castro, fue una de las grandes triunfadoras en el Festival de Cine de San Sebastián, donde se llevó la Concha de Plata a la mejor dirección, al mejor actor (Grandinetti) y el premio del jurado a la mejor fotografía.

"Aquello fue un momento de gran satisfacción y desahogo tras muchos años de trabajo", reconoce el autor. "En Argentina y Latinoamérica, San Sebastián tiene una tremenda resonancia y nos catapultó para poder llegar a más gente en el estreno local. Fue bisagra para dar a conocer el proyecto".

Antonio Martín Guirado