EFEBarcelona

Cuando El Niño de Elche y Los Planetas sacaron a la luz "Canción para los obreros de Seat", su versión del himno catalán, algunos dijeron que "nunca actuarían en Cataluña", ha recordado en una entrevista a Efe el cantaor, pero "afortunadamente la sociedad no respira igual que los políticos"

A pesar de tan negros augurios, Fuerza nueva, nombre del proyecto que ha unido a estos dos espíritus transgresores, se presentará en Barcelona los días 13 y 14 de mayo.

"Siempre he sido bien recibido en Cataluña -ha señalado el músico- y parece que eso no va a cambiar porque el disco haya generado incomodidades entre los grupos políticos más conservadores".

Además de la mencionada versión anticatalanista de "Els Segadors", también generaron debate, cuando se editaron, las relecturas que la banda hace de "El novio de la muerte" y de los himnos de Andalucía, España y de los gitanos.

"Estoy acostumbrado -ha confesado Francisco Contreras, alias Niño de Elche-, siempre me pasa esto, mis proyectos necesitan un poco de tiempo para que se entiendan".

La pandemia interrumpió la gira de Fuerza nueva y ahora, más de un año después, "la gente ha tenido tiempo de escuchar el disco con detenimiento y lo entiende mejor", añade.

Entre todas las críticas que ha recibido el disco durante este último año, las que más han sorprendido al Niño de Elche son las que se han vertido desde el independentismo sobre "Canción para los obreros de Seat".

"¡Todavía hay alguno que no lo ha superado y me sigue llamando fascista, cuando se trata de una letra de Guy Debord!, ¿existe algo menos fascista que Guy Debord?", se pregunta el cantaor.

"Es triste que alguien rechace algo por ideología, pero que lo rechace por incultura es más triste todavía -ha lamentado-. Como agente cultural, creo todavía hay mucho trabajo que hacer".

En ello está el Niño de Elche, que sigue trabajando para que "haya flujo", porque "la música popular permite libertad de acción y es importante que cada cual haga su versión".

Éste es el caso de "El novio de la muerte", que Francisco Contreras se niega a llamar "el himno de la Legión" porque, "antes de que se lo apropiaran, era un cuplé", que narra una trágica historia de amor.

Lo mismo ocurre con el himno de Andalucía, que era una canción que los segadores andaluces cantaban para agradecer a Dios las buenas cosechas, antes de que Blas Infante lo adaptara.

"El disco se sumerge en este tipo de paradojas, con espíritu crítico y profundidad -constata-, pero nos hemos encontrado con muchos prejuicios, principalmente desde la izquierda más clásica, que nos ha acusado de blanquear a la Legión".

"Este disco no es conservador y choca con lo conservador -aclara-, y ser conservador no tiene que ver con ser de izquierdas o de derechas".

En todo caso, el Niño de Elche cree que el proyecto Fuerza nueva ha conseguido su objetivo porque sus conciertos son "catarsis desprejuiciadas, en las que el público atraviesa la ideología y encuentra la belleza".

Los espectadores corean en un mismo concierto "El novio de la muerte", despojado del sentido que le dio el general franquista Millán-Astray cuando la convirtió en el himno de los soldados que matan y muere en la primera línea del frente, y "La canción de los gitanos", que relata el genocidio de este pueblo en manos de otro ejército fascista, el nazi.

Una clase magistral de Historia, que Los Planetas y El Niño de Elche darán los días 13 y 14 de mayo en el Teatro Coliseum de Barcelona, en el que será el primer concierto del ciclo Piñata, en el que también actuarán Joep Beving, Matthew Halsall, Mammal Hands, Mulatu Astatke, Bauica, El último vecino y Gogo Penguin, entre otros.

Rosa Díaz