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Decir "nigger" en lugar de "black" es como "disparar", como "apretar el botón nuclear", asegura en una entrevista con EFE la bailarina y coreógrafa zimbabuense Nora Chipaumire y por eso ella prefiere ese "trallazo eléctrico" para su raza: "Elvis era 'black', Eminem es 'nigger'", resuelve.

Chipaumire (Mutare, 1965), que lucha contra los estereotipos africanos desde hace dos décadas, será la encargada mañana de inaugurar con el espectáculo "#Punk" la séptima edición del Festival Internacional de Artes Escénicas ÍDEM, que organiza La Casa Encendida.

"#Punk" es uno de sus montajes más reivindicativos, en el que "expulsa" estereotipos africanos para generar "otros pensamientos" sobre los "nigger", se ríe la artista, que dejó sus estudios de Derecho en 1989 para dedicarse a la danza.

"Se trata de interrogar al público y ponerle en la tesitura de que piense por qué rechazamos a la gente, a la que separamos con una cinta en la que pone 'poder económico', 'género' o raza'", explica la coreógrafa, que vive desde 2003 en Nueva York.

El montaje "dispara" a las instituciones, al Estado y defiende el "ethos", el "hazlo tú mismo", la economía primaria y doméstica, el "método" que debería permitir "sobrevivir" no solo a África "sino a todo el mundo".

Pero además, el espectáculo celebra "la alegría de vivir, de ser independiente al estilo de 'Desperado' pero también con el pesimismo de los Sex Pistols. Es contradictorio pero es un hachazo, como el movimiento punk", precisa la creadora de la danza nhaka.

"En este mundo es todo ideológico, bien lo dice Patti Smith en 'Rock 'N' Roll Nigger'. Ella es una mujer blanca muy relevante, que revuelve a la gente. Su mente es 'nigger', es decir no hay espacio neutral en ella", asegura.

Para Chiapaumire todo "lo black" es "pura cosmética", "estética del disfrute con pretendida alma étnica, súper comercial, y es hora de reivindicar lo que no es políticamente correcto sino real".

A la artista le preocupa lo que va a ocurrir en su país tras la muerte de Robert Mugabe, primer presidente de Zimbabue tras su independencia del Reino Unido en 1980.

"Ahora habrá más problemas -pronostica-. Creo que dentro de 50 años conoceremos el verdadero alcance de su presidencia -hasta 2017- y legado. Fue el héroe de la gente insignificante y un referente para los africanos que no tenían nada. Luego eso cambió pero somos como un niño de 3 años que no sabe bien qué hacer con su independencia".

Chipaumire cree que la clase dirigente de su país, con Emmerson Mnangagwa (1942) a la cabeza, es "demasiado vieja": "los jóvenes tienen que tomar el relevo y los viejos tienen que darles espacio. No es un mal de Zimbabue, pasa en toda África".

"Impensable" por el momento, dice, que una mujer tomara el poder porque "es muy difícil" para ellas sustraerse "al control" de los hombres, pero más que la lucha de género le interesa "la del propio ser humano".

"Soy una mujer pro humanidad, animista, que cree en Dios, en mis ancestros, en la gente, en la naturaleza y el hombre no puede pretender controlarla. Dicen 'hay que salvar a los árboles; hay que salvar a los animales' y yo digo: '¡salvad a los hombres!".

El principal reto de África, añade, es "la educación" porque solo así se tiene acceso a la información: "la libertad no es tener cosas, es saber. El problema del continente es siempre el mismo, es el desconocimiento de su propia naturaleza. No necesitamos ser la UE, la diferencia es buena y en ella hay espacio para todos".

Por Concha Barrigós.