EFEAlbacete

El diestro Ginés Marín paseó hoy la única oreja de la cuarta de feria de Albacete, una tarde condicionada por el áspero y deslucido juego de los toros de Alcurrucén y en la que sobresalió también la firme actitud de Román, que perdió premio por su mala espada.

Román estuvo muy firme con un primero de corrida complicado como pocos, un toro que se paró y midió más que un sastre al valenciano, que, lejos de arrugarse, le plantó cara en una sincera porfía, por la que fue ovacionado tras un pinchazo y una estocada casi entera.

Este mismo toro arrolló en el tercio de banderillas al Sirio, que fue trasladado al hospital con posible fractura de costillas.

El cuarto tuvo mejor condición y aquí Román anduvo más fácil con él en una labor bien hilvanada por los dos pitones, que a buen seguro le hubiera granjeado una oreja de haber estado más acertado en la suerte suprema. Volvió a ser ovacionado.

Ginés Marín exhibió su buen momento de forma con un segundo que tuvo la virtud de la movilidad y al que entendió a la perfección para cuajarlo en una faena emotiva y de buen porte sobre ambas manos. Qué gran capacidad y qué resuelto se le vio al oliventino, que cortó una oreja tras una certera estocada.

Lástima que no pudiera redondear la Puerta Grande con el manso y difícil quinto, un toro que embestía a oleadas y con el que nada más que pudo mostrarse firme para, al menos, justificarse y mostrarse por encima de la deslucida condición del de Alcurrucén.

David de Miranda se las vio en primer lugar con un toro muy deslucido por parado y remiso, con el que no pudo más que mostrarse voluntarioso en una labor de imposible lucimiento y muy mal rematada con la espada.

Y el sexto fue otro toro muy deslucido, muy a la defensiva y moviéndose a base de arreones. con el que De Miranda quedó prácticamente inédito.

FICHA DEL FESTEJO.- Toros de Alcurrucén, bien presentados, ásperos y complicados en conjunto, sobre todo primero, quinto y sexto. El tercero , por su parte, se paró y se negaron. Los más toreables, en cambio, fueron segundo y cuarto, aun sin ser tampoco nada del otro mundo.

Román, de corinto y oro: pinchazo y casi entera (ovación); y estocada que "hace guardia", pinchazo y estocada baja (ovación tras aviso).

Ginés Marín, estocada ligeramente tendida (oreja); y estocada (ovación tras aviso).

David de Miranda, de azul marino y oro: tres pinchazos, media y cinco descabellos (silencio tras aviso); y estocada trasera y tendida, y descabello (silencio).

En cuadrillas, Antonio Manuel Punta saludó tras banderillear al segundo.

En la enfermería fue asistido el subalterno Hazem Al Masri "El Sirio" de: traumatismo costal derecho con presencia de dolor en los arcos costales derechos, probablemente a consecuencia de fracturas costales; y una contusión en la rodilla izquierda. Pronóstico grave. Trasladado a la clínica Quirón-Santa Cristina para estudio radiológico".

La plaza registró media entrada larga en los tendidos en tarde nublada, fresca y con amenaza de lluvia.