EFEPeralada (Girona)

El festival de Peralada ha hecho bandera siempre del género lírico y, cada año, ha invertido en una producción operística sin que la pandemia haya servido de freno este 2021 a un nuevo encargo, en este caso al director de escena Rafael Rodríguez Villalobos para que creara su Orlando.

El joven sevillano aceptó en su momento el reto y, este viernes, ha visto cómo se alzaba el telón para convertir en realidad lo que su cabeza fue ideando desde que recibió la propuesta.

Xavier Sabata se ha convertido sobre el escenario en Orlando, el héroe de esta pieza barroca de Georg Friedrich Händel sobre el que gira el triángulo amoroso que conforman Dorinda, Angélica y Medoro.

Marie Lys, Sabina Puértolas y Eve-Maud Hubeaux han encarnado a esos tres personajes con el acompañamiento musical de la formación Vespres d'Arnadí con dirección a cargo de Dani Espasa desde el clavicémbalo.

Y todo ello microfonado, un atrevimiento de Villalobos que ha querido adaptar su creación a la realidad impuesta por la pandemia, que prima los espectáculos en espacios abiertos para guardar la distancia social.

Es cierto que ese apéndice técnico contribuye fuera de la acústica de un teatro a que se capten todos los matices y, antes de que aparezcan voces críticas de puristas, el sevillano ya advirtió de que estaba convencido de que genios como Mozart o el mismo Händel hubiesen abrazado sin reparos los respaldos que brinda la tecnología del siglo XXI.

El rupturismo de este "Orlando" va de todos modos más allá de un asunto de micrófonos, ya que se trata de una pieza original que parte del libreto de Sigismondo Capece de principios del siglo XVIII, basada a su vez en un poema de Ludovico Ariosto del XVI, pero tiene como referencia la "biografía" de Virginia Woolf.

Por si no fuese poco con ese referente moderno, Villalobos ha escogido otro para el personaje de Zoroastro, la obra sobre Woolf que escribió Michael Cunningham, "Las horas".

La composición de todos modos que se ha visto en Peralada es la que concibió Georg Friedrich Händel en 1732 y estrenó un año más tarde en Londres, aunque su director ha querido darle esas otras capas para que un espectador versado en la escritora británica pueda ir más allá.

Este "Orlando" respetaba inicialmente el formato de ópera en tres actos que concibió Händel, aunque las restricciones en Cataluña por la pandemia, que obligan a que los espectáculos finalicen a las 00:30 horas y restringen la movilidad a partir de la 1:00, han llevado a prescindir de esa estructura y a compactar toda la obra.

Todo el auditorio ha reconocido con una ovación al término de la interpretación tanto la calidad de la pieza como el trabajo de los cantantes, de Villalobos y, también, el esfuerzo de la organización para, en la situación actual, empeñarse en sacar una producción propia y conseguirlo.

Los fieles seguidores de Peralada saben que el momento es poco propicio para este tipo de montajes y que se impone por prudencia el formato de recital, que precisa de muchas menos personas involucradas en el proyecto.

La tenacidad de los responsables del festival ha merecido ese aplauso generalizado del público, sabedor de lo que supone en una situación como la que se vive ahora sacar adelante una ópera de estas dimensiones.