EFEBarcelona

Aunque el actor Pablo Capuz nunca pensó en estudiar la carrera de filosofía, como su personaje Rai en "Merlí. Sapere Aude", considera que es un aprendizaje de indudable interés, lo que se refleja en esta serie, "la más luminosa" de Merlí, cuya segunda temporada se estrena el próximo viernes.

Cuando era niño, Capuz tampoco pensaba que algún día la interpretación sería su profesión, pese a que siempre participó en las actividades de teatro de la escuela, atraído por "una misión de entretener y de ser algo que no eres”, recuerda en una entrevista con Efe.

Fue este interés el que le llevó a tomar clases de interpretación mientras cursaba segundo de medicina, una situación estresante que le hizo preguntarse “si me levantaría cada día a las siete de la mañana para ir a un hospital a trabajar y sería feliz”.

Esta pregunta, reflexiona Capuz (Barcelona, 1994), fue clave para decantarse por su trayectoria artística que, tras dejar la universidad, ha transitado por el teatro, las series y el cine, con el corto "Desabotonar", de David S. Murga, y el filme "Maniac Tales", dirigido entre otros por Kike Mesa y Denise Castro.

Entre el escenario teatral y las series, el actor reconoce que “la libertad que hay en el teatro" le llena y le da "mucha satisfacción”, aunque indudablemente, puntualiza, “la cámara te da más visibilidad”.

Esa visibilidad le ha llegado con “Merlí. Sapere Aude”, spin-off de la serie catalana “Merlí”, en la que interpreta a Rai, un joven de familia adinerada que deja la carrera de Empresariales para empezar la de Filosofía.

Para Capuz, Rai no es solo su primer papel principal en una serie, sino también “un personaje muy interesante artísticamente”, al tener unas carencias afectivas y un gran bloqueo emocional.

"Rai es un personaje muy distinto a mi", advierte el actor, quien para ponerse en la piel de persona fría y poco empática del personaje ha tenido que dejar de lado su propia empatía, sin hacer una caricatura de ello, sino entendiendo su contexto.

Al ser un spin-off, “Merlí. Sapere Aude” cuenta con la fama de su predecesora, un arma de doble filo, ya que conlleva cierta presión para hacer las cosas bien, pero a la vez da más proyección a sus actores.

A pesar de esa mayor visibilidad, el intérprete no se considera famoso, si bien admite que desde el estreno de la serie hay más gente que le reconoce, un factor que va relacionado con la pérdida de intimidad y que entiende que “forma parte de la profesión”.

“Si ser famoso es trabajar mucho y que la gente me reconozca por trabajar en proyectos de buena calidad, quiero ser famoso”, declara el actor, quien entiende no obstante que “si la fama tiene que venir de hacer proyectos como churros y no disfrutarlos ni sentir que te pertenecen, no merece la pena”.

La segunda temporada de la serie, que se estrenará el 2 de abril en Movistar+, es, en palabras del intérprete, “la temporada más luminosa de Merlí, la que más busca la esperanza”.

En ella, los protagonistas de "Merlí. Sapere Aude" buscarán la forma de encontrarse y de ser felices con lo que son, intentando hallar, en cierta forma, la esperanza en sus vidas.

En esta temporada Rai, que había acabado la primera reconociendo que sería feliz viviendo con sus amigos Pol Rubio y Minerva, empieza sin su amiga a su lado y con un Pol que pasará olímpicamente de él.

Esto hará que se vea a un Rai “más vulnerable que nunca, en una situación en la que se siente perdido y desmotivado”, avanza Capuz.

El actor considera esenciales series como Merlí, que no tratan a los adolescentes como tales sino como adultos pues, “aunque los personajes no tengan mucha experiencia y estén aprendiendo, no se les menosprecia, y esto es muy necesario”.

Capuz reconoce que Filosofía no es una carrera que llegaría a estudiar, aunque cree que "cuestionarse las cosas constantemente es el camino para evolucionar" y que "todo lo que sea dudar y salir de la zona de confort hacia el aprendizaje, es maravilloso”.

Andrea Cuesta Díaz