EFEA Coruña

El humorista gráfico Pau, autor de “La Saga de Atlas & Axis”, que expone en el Salón Internacional del Cómic Viñetas desde o Atlántico, en A Coruña, defiende que el cómic, como su nombre indica, es un medio ideado “para el humor”, pero lamenta que “eso se ha olvidado”.

“Para mí es fundamental el humor en todos los ámbitos, no solo en los cómics infantiles”, confiesa en una entrevista con Efe el mallorquín Pau Rodríguez Jiménez-Bravo, que recuerda que “las primeras historietas eran todas cómicas” y aunque el cómic "es un lenguaje" adecuado a cualquier tipo de relatos “es más válido aún para el humor”.

Por ello, esta es una de las claves de su exitosa obra “La Saga de Atlas & Axis”, que ha sido traducida en diez idiomas y publicada en más de catorce países, protagonizada por dos perros, uno de raza y otro sin pedigrí, que “son como la parte consciente y la inconsciente del cerebro”, la racional y la que se guía por los “instintos más básicos”.

“Estos dos perros enfrentan las situaciones como las enfrentamos nosotros, una parte del cerebro discutiendo con la otra y a ver quién gana”, cuenta el dibujante sobre sus aventureros personajes a los que ha situado en el único escenario en el que transcurren sus relatos desde los años 90, la imaginaria isla de Escápula, que es “una especie de Atlántida”, pues “no se puede demostrar que no haya existido”, bromea.

La creación de este universo, que fue nombrado mejor álbum en el Festival Internacional del Cómic de Barcelona y finalista del Premio Nacional de la Historieta que concede anualmente el Ministerio de Cultura, fue larga.

“Los personajes los creé en el (19)95, pero estuve buscando activamente editor durante años y como no encontraba pensaba que me faltaba algo todavía, así que fui evolucionando la obra durante trece años hasta que cuajó”, narra el también guionista y editor.

Sus originales engalanan estos días las paredes del coruñés Kiosco Alfonso, en una edición especial de Viñetas desde o Atlántico, a la que Pau no puede asistir presencialmente por la crisis sanitaria del coronavirus, pero espera “volver” en otro año.

“Es un honor porque es uno de uno de los salones de los que mejor me han hablado mis compañeros”, revela el también creador de “Las vacas chechenas”, que celebra que la cita número 23 del festival esté dedicada a los cómics infantiles y juveniles.

Para Pau, “uno de los grandes problemas que ha hundido el cómic es que en los (años) 80 cuando se puso de moda el cómic adulto se dejó de hacer cómic infantil”, lo que supuso “una catástrofe para la industria” que no creó, a su juicio, “renovación de lectores”.

En esta línea, elogia que las editoriales hayan apostado ahora por dirigirse a ese público, aunque considera que el cómic infantil aún se merece “un lugar mejor”, pues no es tan sencillo acceder a él al no haber en muchas ciudades tiendas especializadas y es “el medio ideal para empezar a leer por gusto”.

“Yo lo hago particularmente porque a mí me dio tanta satisfacción leer cómics cuando era pequeño que quiero devolverlo a los niños del futuro”, sostiene el autor de “Los repartidores de cerveza”.

Pau prepara ahora un nuevo proyecto en el que traducirá a cómic las memorias de su abuelo en la Guerra Civil y en la Mundial porque “son unas aventuras extraordinarias”. Lo hará utilizando también animales como personajes con el fin de llegar a todos los públicos y que los niños aprendan, de una forma divertida, “algo de historia” para “entender el presente”.

Ana González