EFEBarcelona

Molière "no solo no está muerto, sino que resucita cada día en los sucesos que vemos a nuestro alrededor", ha dicho este martes el actor Pepe Viyuela, que interpreta a Tartufo en la obra que este martes se estrena en el Teatro Goya de Barcelona, en el marco del Grec Festival.

"Tartufo" llega a Barcelona tras una larga y exitosa gira por España en la que se ha puesto de manifiesto que "hay mucho tartufismo en la actualidad, tanto entre nuestros políticos, como en los medios de comunicación, en las redes sociales y en nosotros mismos".

El texto cuenta cómo Orgón cae bajo la influencia de Tartufo, un impostor y un hipócrita que le engaña para quedarse con todos sus bienes.

"¡Ojalá ya no hubieran hipócritas, pero los hay, y muchos!", ha afirmado Viyuela, que reconoce que se ha inspirado en varias personas reales de nuestros días para crear su personaje.

"Por ejemplo, Juan Carlos I es un gran engañador. Lo tengo presente con esa campechanía suya -ha revelado-, como tengo presente a otros; pero eso forma parte de la cocina del actor, son referentes que después no se aprecian en escena".

"'Tartufo' es en efecto una gran mentira -ha corroborado el director del montaje, Ernesto Caballero-. La fascinación que ejerce un personaje carente de escrúpulos es la misma que hoy nos procuran tantos expertos estrategas, comunicadores y publicistas de toda índole que invaden nuestra privacidad recurriendo sistemáticamente al engaño y a la adulación, con nuestra perezosa aquiescencia".

"Es interesante analizar nuestra responsabilidad a la hora de aceptar el engaño y la manipulación", ha añadido Paco Déniz, que interpreta a Orgón.

A Pepe Viyuela y Paco Déniz les acompañan sobre el escenario los actores Silvia Espigado, Germán Torres, María Rivera, Estíbaliz Racionero, Javier Mira y Jorge Machín.

Todos ellos bajo la dirección de Ernesto Caballero, que ha optado por la traducción en verso, que alterna con el castellano del siglo XXI en las escenas metateatrales.

El montaje empieza con un grupo de actores que pretenden poner en escena una obra de Molière y se preguntan cómo abordar un texto que tiene más de trescientos años.

Vestidos de época, porque están ensayando, los actores van entrando en la obra y con ellos los espectadores, "que acogen muy bien los largos monólogos en verso, porque es un verso sencillo, que fluye, y porque está muy bien escrito", ha aclarado la actriz Silvia Espigado, que encarna a Elmira, la mujer de Orgón.

"También porque es una comedia muy bien construida", ha agregado Viyuela, gran defensor de este género "injustamente denostado".

"Vivimos en un mundo muy torturado por los acontecimientos, en el que necesitamos comedia -ha justificado-, pero no para olvidar, sino para meter el dedo en la llaga, como hace aquí Molière, con gran sentido del humor".

En este sentido, el director del Grec Festival, Cesc Casadesús, ha defendido la idoneidad de "mirar hacia el pasado, a los clásicos, para tirar adelante".

"Es interesante la mirada al pasado cuando sirve para rearmarse en el presente y afrontar el futuro. Los clásicos pueden aportar luz", ha apuntado en la misma línea Caballero.

La acertada sátira que escribió el maestro francés en 1667 estuvo prohibida y no pudo estrenarse hasta 1669 porque atacaba directamente a ciertos personajes de la Iglesia que, bajo la apariencia de devotos directores espirituales, eran auténticos saqueadores.

"He disfrutado mucho interpretando a este hipócrita tan bien compuesto", ha confesado Viyuela, que el próximo 30 de junio celebrará, junto a la compañía, la representación número cien y que asegura que será duro despedirse cuando, al final del verano, cierren la gira.