EFEBarcelona

Primavera Sound vuelve a Barcelona a partir del próximo miércoles, 1 de junio, dispuesto a resarcirse de los dos años de ausencia por la pandemia, con un festival más largo que nunca, 12 días en total, en el que más de medio millón de asistentes podrán disfrutar de unos 500 conciertos, lo que lo convierte en el festival más masivo de España.

Si hasta ahora lo superaba Arenal Sound, la decisión del Primavera de doblar el número de días, para celebrar por todo lo alto el veinte aniversario que no se pudo conmemorar en 2020, lo ha disparado hacia lo más alto de la tabla.

"Queremos recuperar el tiempo perdido y este va a ser el Primavera Sound más ambicioso de nuestra historia", ha dicho a Efe el portavoz del festival, Joan Pons.

El macro acontecimiento empezará el miércoles 1 con una fiesta de bienvenida en el Poble Espanyol, el espacio que acogió las cuatro primeras ediciones, y el jueves 2 se trasladará al recinto del Fòrum, un espacio de 160.000 metros cuadrados con capacidad para 75.000 personas, donde actuarán artistas como Gorillaz, Nick Cave, Dua Lipa, Lorde, Beck y Tyler o The Creator, entre muchos otros.

Los días fuertes serán el primer y segundo fin de semana de junio, durante los que la actividad se centrará en el Fòrum, con 350 bandas que actuarán para medio millón de asistentes, el doble de la última edición prepandemia.

Pero entre semana también habrá mucha música en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) y las catorce salas de Barcelona implicadas en el Primavera Ciudad, en las que actuarán más de 130 grupos, una cifra muy superior a los 25 de 2019.

"Es un crecimiento natural que responde a la demanda de la gente, como demuestra el hecho de que se agotaran todas las entradas en poco más de una semana", ha afirmado Pons.

Un crecimiento natural para los organizadores y el público del festival, que no lo es tanto para los vecinos de los barrios de Barcelona que albergan al festival, que en cuanto conocieron la noticia denunciaron los problemas de seguridad, movilidad, limpieza y ruido que acarrea el uso intensivo del Fòrum y las salas de conciertos del centro de la ciudad.

Hay que tener en cuenta que el Primavera Sound es solo el mayor festival de Barcelona, no el único, y que el parón de la pandemia ha ocasionado una oferta desmesurada este verano, en el que coinciden las giras que se anularon en 2020 con las nuevas.

"Hemos tomado medidas para que el festival sea más largo pero igual de cómodo para todos -ha aclarado Pons-. Cuando acabe el festival, lo analizaremos, pero creo que va a ser beneficioso para todos".

De momento, ya han calculado que el Primavera Sound tendrá un impacto económico en la ciudad y sus alrededores de 300 millones de euros y dará trabajo directo o indirecto a unas 7.000 personas.

El objetivo del festival es consolidar este modelo de 12 días, pero el Ayuntamiento de Barcelona se resiste a confirmar que se pueda alargar más allá de 2023, por lo que los directores del evento ya han anunciado una segunda sede en Madrid para el año que viene, que les permita seguir creciendo sin cortapisas.

Una expansión que también tiene ramificaciones fuera de España, con los Primavera Sound de Oporto (Portugal), Los Ángeles (Estados Unidos), Santiago (Chile), Buenos Aires (Argentina) y Sao Paulo (Brasil).

"A nosotros no nos afecta la saturación de conciertos que dicen que hay este año porque agotamos localidades allí donde vamos", asegura Pons.

"El secreto de este éxito es sencillo, hacerlo bien. Llevamos 20 años haciéndolo bien y creciendo sin pretenderlo y estamos preparados para que el Primavera Sound Barcelona 2022 sea un éxito", ha concluido.

Rosa Díaz