EFEBarcelona

Además de escritor de memorias, libros de viajes, reportajes o biografías, Josep Pla fue un "excepcional" cuentista, aunque "no convencional", como se pone de manifiesto en un nuevo volumen que reúne bajo el título "La ceniza de la vida" toda su obra narrativa, un total de 34 relatos, publicados entre 1949 y 1967.

Destino acaba de hacer llegar a las librerías este libro, en versión catalana y castellana, que acoge, revisadas en su totalidad, las 34 narraciones que el gerundense publicó como definitivas entre el año 1949, cuando salió "Coses vistes" en la editorial Selecta, y 1967, cuando Destino publicó "La vida amarga".

Tanto el responsable editorial de las ediciones de Josep Pla, Jordi Cornudella, como el director de la Cátedra Josep Pla, Xavier Pla, han coincidido este miércoles en rueda de prensa en reivindicar y ensalzar al Pla narrador.

Para Xavier Pla, "indudablemente fue el gran narrador de la literatura catalana contemporánea, con piezas narrativas breves excelentes y que han quedado poco visibles en la inmensidad oceánica de su obra".

"Si pudiéramos prescindir del Pla de la boina, del de la revista Destino o el de los 'Homenots' y encontráramos a un lector virgen que empezara a leer 'La ceniza de la vida', sin saber gran cosa de su autor, aquí descubriría a un narrador muy interesante, excepcional", ha destacado.

Por su parte, Jordi Cornudella ha llegado a la convicción, "viendo las entrañas de cada texto, que Pla no era un narrador convencional, no hacía las narraciones que más se estilaban, pero era un escritor de una competencia extrema".

Muchos de estos textos fueron escritos a principios de siglo, pero el ampurdanés, que, en palabras de Cornudella era un "grandísimo tramposo", los fue revisando a lo largo de su vida y fue introduciendo modificaciones, en algunos casos para poder pasar la censura de la dictadura franquista por sus alusiones al sexo o a la religión, mientras que en otras lo que hacía era, cuarenta años después de la primera versión, cambiar algunas imágenes para "hacerlas más antiguas".

El nuevo volumen, que forma parte del proyecto iniciado hace unos años por la Cátedra Josep Pla y Ediciones Destino de ir recuperando obra inédita o presentar nuevas recopilaciones, empezó a tomar forma hace más de un año, cuando Cornudella le propuso a Xavier Pla recuperar al Pla narrador, que "quizá había quedado un poco escondido por el memorialista, el viajero, el biógrafo o el paisajista".

A partir de algunos de los originales, de las primeras ediciones de los años veinte en diferentes publicaciones, así como de las reediciones en Selecta y en Destino, Cornudella también ha trabajado en la revisión de las historias en una "tarea filológica, estilística, de corrección", que cree que es "la definitiva de la lengua de Pla".

En estos relatos, con un narrador casi siempre en primera persona que se parece mucho a su autor, siempre hay "un yo muy potente, observador, aunque no hay intriga, aunque a veces sí, pareciéndose más a Chéjov que a Dostoievski".

El escritor de Palafrugell tanto se detiene en una taberna de su pueblo con un particular tabernero con un enorme caracol de mar, que le sirve para anunciar cuando salía y se ponía el sol, como viaja hasta el París más cosmopolita, en un tren antiguo, o al Berlín de personajes curiosos de las primeras décadas del siglo veinte.

A juicio de Cornudella, el volumen "hace mucha compañía en la mesilla de noche".

Tampoco ha dejado pasar que, aunque no ganara el Premio de Honor de las Letras Catalanas, "entre los años cuarenta y cincuenta Josep Pla fue el escritor que ganó más lectores para el catalán". "La diferencia entre él y otros es que entraba en las casas donde no se leía por militancia cultural sino por las ganas de leer", ha subrayado.

Durante su comparecencia, Xavier Pla ha aprovechado, asimismo, para anunciar que el próximo año se podrá consultar por internet la nueva web "Josep Pla digital", con todos los artículos publicados por el escritor a lo largo de su vida, unos 7.000, en sesenta cabeceras de prensa diferentes.