EFESan Sebastián

El Premio Feroz Zinemaldia, que destaca la que ha sido la mejor película en competición de la sección oficial del Festival de San Sebastián a juicio de los informadores de cine, ha recaído este año en "Quién lo impide", una experiencia de cine inmersivo con jóvenes adolescentes.

Jonás Trueba, a quien acompañó a recoger el premio una de sus actrices, Candela Recio, mientras el resto del equipo esperaba en la calle "dando saltos", ha dicho el director, ha dado las gracias por el recibimiento que los periodistas dieron a la película.

Aunque no ha tenido tiempo de leer aún lo escrito, el director, y guionista de "Quién lo impide" ha señalado que "todo el rato me llegaban mensajes de que estabais escribiendo cosas muy bonitas, incluso mi padre, que nunca lee nada estaba leyendo la prensa.

"'Los periodistas están escribiendo cada vez mejor, tu película les ha inspirado'", ha dicho Trueba remedando a su progenitor, Fernando Trueba y provocando las risas de los asistentes a la sala Keler donde se entregó el premio.

"La hemos hecho con mucho amor, y con mucha inconsciencia, y nos sorprende muchísimo estar en un festival como San Sebastián y este premio ayuda mucho a una película que no era evidente y que no es fácil de distribuir en salas, y estoy seguro de que esto nos va a ayudar", ha agradecido el director de "Los ilusos".

Recio ha señalado lo "bonito" que ha sido recoger este premio: "No sabíamos muy bien qué estábamos haciendo y no esperábamos algo así", ha dicho.

Original, especial desde su propio planteamiento, la cinta tiene una duración de más de tres horas y media que registra el retrato más vivo de una generación, marcada por la pandemia, que Jonás Trueba ha retratado durante cinco años seguidos.

El Feroz Zinemaldia lo entregan los socios de AICE (Asociación de Informadores de Cine Españoles), acreditados de prensa en la presente edición del Festival de San Sebastián.

"Quién lo impide", de Los Ilusos Films, es "una llamada a transformar la percepción que tenemos sobre la adolescencia y la juventud; la de aquellos que nacieron a principios del siglo XXI y acaban de hacerse mayores de edad; los que ahora parecen culpables de todo a la vez que ven mermadas sus esperanzas".

Entre el documental, la ficción y el puro registro testimonial, los jóvenes adolescentes se muestran tal y como son pero "como pocas veces los vemos o nos dejan verlos: aprovechando la cámara de cine para mostrar lo mejor de sí mismos y devolvernos la confianza en el futuro; desde la fragilidad y la emoción, con humor, inteligencia, convicciones e ideas".

Según explica Trueba en la web de la película, "Quién lo impide" nació con la vocación de registrar el pulso de la vida adolescente, pero en un momento dado se dio cuenta de que "era mucho más que eso", y que en realidad lo que estaban haciendo "era una película sobre nosotros, sobre todos nosotros".

"Los jóvenes nos permiten volver a hablar de lo que verdaderamente nos importa de una manera más directa y esencial. Esta película es un intento de crear algo que como cineasta y espectador echaba de menos en nuestro panorama cinematográfico y audiovisual", explica sobre este experimento registrado cámara en mano, la del propio Trueba, y apenas con la ayuda de un microfonista aleatorio. EFE

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