EFEMoscú

El cantante Raphael, a punto de comenzar su gira "RESinphónico" por toda España, se siente ahora "más hecho" como persona y artista que cuando saltó a la fama en los sesenta, pero aún hoy procura no fijarse en lo que hacen otros, porque tiene su "propia tendencia" musical, señaló en una entrevista a Efe.

En mayo vuelve a actuar en España, "solo que esta vez es muy especial porque es RESinfónico", dice en un hotel de Moscú, donde ofrecerá este sábado un concierto dentro de su gira "Loco por cantar", que también le llevó a San Petersburgo.

Presentó el "tour" en diciembre en el Teatro Real de Madrid y ahora le queda "toda España", dice sonriente y lleno de energía a sus 75 años.

¿Cómo se está preparando para la gira española? "Con paciencia" responde simplemente. "Con calma, calma, calma. Para luego poder estar brillante hay que estar primero tranquilo", afirma.

En sus giras Raphael no solo consigue atraer a sus admiradores de toda la vida, sino también a "muchísimos jóvenes".

"Yo a veces he bromeado en Twitter sobre eso y he agradecido a los padres y abuelos que me hayan dejado a sus hijos", pero los jóvenes "se enfadan y me contestan: Yo voy a verte porque me gusta, no porque me lo mande mi padre", asegura.

Raphael, aunque se convirtió en una estrella en un momento en el que no había redes sociales ni vídeos musicales en YouTube, considera que las nuevas tecnologías "son fantásticas, siempre y cuando se usen cuando viene a cuento y cuando tiene que ser".

"Yo soy una persona que apoya las nuevas cosas, soy usuario de Internet, pero en una medida justa. No me puedo pasar todo el día delante del ordenador ni del móvil, porque entonces no hay vida", explica.

Lo mismo le ocurre con las tendencias en el mercado de la música. Toma nota de ellas, pero mantiene su propio estilo, como ha demostrado en sus más sesenta discos.

Cree que "es bueno" que haya concursos en los que se buscan nuevos talentos, pero quizás hay demasiados", añade. "Debería haber uno solo. Uno nacional en una cadena, en la que sea. Pero no en todas", opina el cantante, cuyo hijo pequeño, Manuel, es jurado de uno de ellos.

Y en medio de la variedad de estilos y géneros que promueven estos programas, Raphael mantiene su propio estilo.

"Yo procuro no fijarme mucho en las tendencias, porque yo tengo mi propia tendencia. Yo hago las cosas muy a mi forma, a mi modo. No estoy esperando qué se lleva, qué no se lleva. Ni siquiera para vestirme. Yo siempre he sido Raphael desde el principio", enfatiza.

Ello no quiere decir que sus canciones no evolucionen. Lo hacen a la vez que él. "Tienen que evolucionar a la fuerza. Porque yo evoluciono muchísimo", recalca.

"Según las letras que yo estoy diciendo, ya le doy otro sentido, porque tengo más años, porque sé expresarme de otra manera, porque no tengo la frescura de un chico de quince años, sino la madurez que ya pasó esa edad. Todo es mejor, más hecho. Más mejor, como dirían en México", explica sonriente.

En sus más de 50 años de carrera musical y un sinfín de trabajos discográficos, Raphael "ha aprendido muchísimo" y ese "aplomo, el saber llevar las situaciones, las canciones, un concierto al fin y al cabo" se nota mucho en el escenario.

A punto de cumplir 76 años, el artista español considera que aún le queda mucho por hacer como cantante.

"Mucho y mejor hecho. Todo se puede mejorar, así que estoy en vías de seguir produciendo y cada vez mejor", recalca.

Por eso ni piensa en retirarse: "Lógicamente algún día me tendré que ir, pero esto está lejano todavía", asegura.

Céline Aemisegger