EFEBarcelona

Rodrigo Muñoz Avia ha ganado hoy el Premio Edebé de Literatura Infantil con "El signo prohibido" y Care Santos ha sido galardonada en el apartado Juvenil por la novela "Mentida", en la XXIII edición de estos galardones, los mejores dotados de España en su categoría, con 25.000 y 30.000 euros, respectivamente.

La obra de Muñoz Avia la protagoniza Jorge, quien lucha y se rebela por medio de las palabras tras la misteriosa desaparición de su mejor amiga, Aleksandra, mientras que Care Santos centra su historia en la siempre delicada cuestión del trato que reciben en la sociedad los jóvenes criminales.

La miembro del jurado juvenil Rosa Navarro ha destacado que la obra de la escritora catalana, una autora "consagrada", atrapa desde la primera página y ha opinado que se trata de "un relato apasionante, perfectamente construido" sobre la delincuencia juvenil.

La autora de Mataró, que había ganado el Edebé en 2003, ha explicado que su relato -escrito originalmente en catalán- surge de una agresión grabada en el metro de Barcelona en la que un joven atacaba a una chica, lo que le llevó a preguntarse sobre la culpa y sobre las circunstancias vitales del chico.

Tras encontrar reseñas en las que se indicaba que el joven había sido abandonado por su madre y criado por una especie de tío que no estaba nunca, se puso ante el ordenador, porque le apetecía "escribir sobre el tratamiento penal y social que damos a los menores de edad" cuando han cometido un delito.

El lector que se enfrente a la obra conocerá a Xènia, una adolescente de familia acomodada que a través de internet y gracias al libro "El guardián entre el centeno", de Salinger, entrará en contacto con Marcel, quien no tiene mucho interés en conocerla cara a cara.

El desengaño que sufrirá cuando descubra una "gran mentira" es también uno de los hilos conductores de la novela.

Care Santos, que a lo largo de su carrera ha recibido varios premios literarios como el Joaquim Ruyra o el Ramon Llull, ha avanzado que un poema "maravilloso" de Charles Bukowski, un escritor procedente de una familia desestructurada, sobre lo que supuso para él encontrar una biblioteca, le sirvió de "leiv motiv" para acabar de conformar la historia.

En la segunda parte, el gran protagonista es un adolescente de catorce años condenado por un asesinato en primer grado. "Ya sabéis que me va la marcha", ha indicado la novelista.

Por su parte, el integrante del jurado infantil Roberto Santiago ha recordado que es la tercera vez que Rodrigo Muñoz Avia gana el Edebé Infantil y que en esta ocasión lo hace con un libro en el que rinde homenaje al escritor francés George Perec, con un niño de once años de protagonista, Jorge, que cuando desaparece su amiga Aleksandra decide dejar de hablar con la letra a.

El escritor madrileño, tras cinco años sin escribir novelas infantiles, ha explicado que en su título habla sobre la amistad, el amor, la pérdida o cómo se gestiona la ausencia de un ser querido.

Sin embargo, entiende que "el gran tema es el lenguaje que, más allá de ser un medio de comunicación, es un espejo del mundo, un mundo en sí mismo, que hay que construir o habitar, algo que el chaval de once años, intuye".

Para Rodrigo Muñoz, cambiar el lenguaje "cambia a las personas y cambia el mundo" y lo que ha querido es rendir "un gran homenaje a George Perec", un autor "hoy olvidado, que escribió una novela sin presencia de ninguna letra e".

A esta edición del Premio Edebé han concurrido un total de 345 originales de toda España y América Latina, en castellano, catalán, gallego y vasco.