EFEParís

Jordi Savall contó este viernes que está en contacto con el ministro de Cultura, Miquel Iceta, y que trabaja con el Gobierno de España para sacar la música antigua del "abandono" que sufre por parte de la Administración, de la que no recibe ayudas a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos.

"Estoy en este momento muy implicado en conseguir que el Gobierno de España ayude a los músicos españoles que hacen música antigua", explicó el director de orquesta catalán en declaraciones a Efe en París, donde estuvo interpretando la banda sonora de la película "Tous les matins du monde", en la que participó hace ahora 31 años.

Se quejó de que mientras en países como Francia, Bélgica o Alemania hay ayudas y "subvenciones dignas" para la producción, la difusión o la grabación de música histórica, en España los que se dedican a la música anterior a 1800 "están abandonados" y el 90 % de los presupuestos públicos se dedican a orquestas sinfónicas y a óperas.

"La música antigua es la única que permite que nuestro patrimonio musical se escuche" y ante la ausencia de los poderes públicos ahora todo eso está únicamente en manos privadas, subrayó.

La razón de esa situación es que en España "la música antigua no se considera un valor importante. Y ese es el grave error, porque si algún elemento del patrimonio de España es importante es su música del Medievo, las Cántigas de Santa María, los códices de Montserrat, los cancioneros del Siglo de Oro, los polifonistas del Renacimiento. Es un patrimonio fabuloso".

"Tenemos que ser conscientes -añadió- de que el patrimonio musical español es uno de los más importantes del mundo".

Subrayó que ha hablado de esta cuestión con el ministro de Cultura -"estamos trabajando"- y también con el Gobierno catalán, y se mostró en parte esperanzado: "Es un buen momento porque hay conciencia de que la música es nuestra forma más bella de ser embajadores en el mundo. Porque exportar el teatro es mucho más difícil. En cambio si exportamos la música, se entiende en todos los países del mundo".

Para ilustrar las consecuencias de esta dejación de la música histórica por parte de los organismos públicos hizo un símil: "si tratáramos los museos como tratamos la música, en el Museo del Prado solo se podría ver la pintura desde Goya. Todo lo que es anterior a Goya, estaría cerrado".

También puso como ejemplo el hecho de que desde que presentaron un proyecto en el Teatro Real en 2007 no han vuelto a ser invitados allí. Ha llevado otros al Liceo de Barcelona o a París, pero no a las instituciones públicas españolas: "Es típico de nuestro país".

El veterano músico recibió este jueves una nueva distinción internacional a su trabajo, con el anuncio de la Real Academia de la Música Sueca de que lo ha elegido como uno de sus miembros.

Savall acaba de grabar una nueva versión del Réquiem de Mozart con la Capella Nacional de Catalunya y el Concierto de las Naciones.

Además, sigue comprometido con las academias de música en las que lleva tiempo trabajando y para las que se ha marcado como objetivo en los tres próximos años reunir a un 50 % de jóvenes, un 50 % de mujeres con invitaciones a músicos de 20 países diferentes de toda Europa para tener un conjunto que represente la cultura del Viejo Continente.

Savall organizó esta noche en la sala Gaveau de París un concierto recuerdo de "Tous les matins du monde" del fallecido director Alain Corneau junto a otros cinco músicos del Concierto de las Naciones y al novelista Pascal Quignard, que escribió el libro homónimo en que se basó la película.

Fue en el 31 aniversario de su estreno, ya que el pasado año no se pudo hacer a causa de las restricciones por el coronavirus.

El músico español recordó cómo fue elegido por Corneau y Quignard para grabar la banda musical del filme, porque sabían que había grabado música de los dos grandes protagonistas de la historia, Marin Marais y Sainte-Colombe, que son dos personalidades de la música barroca francesa del siglo XVII.

Sobre todo, evocó todo lo que aprendió sobre la forma de ajustar la interpretación a la trama de la película para amoldarse a las emociones de los personajes: "me tenía que poner en su piel".