EFEBarcelona

Después del éxito de visitantes en Madrid, desembarca este miércoles en el CaixaForum Barcelona la exposición "El sueño americano. Del pop a la actualidad", con 219 obras de 63 artistas diferentes, desde Andy Warhol a Guerrilla Girls, que recorren seis décadas de arte gráfico estadounidense.

La cocomisaria Catherine Daunt, conservadora de arte gráfico moderno y contemporáneo del British Museum, ha señalado hoy en una intervención telemática que se incluyen obras "clave" de este período, de artistas como los ya citados y de otros como Roy Lichtenstein, Claes Oldenburg, Robert Rauschenberg, Willem de Kooning, Donald Judd, Jasper Johns, Jim Dine, Richard Estes, Kiki Smith, Robert Longo, Ed Ruscha, Sol LeWitt o James Rosenquist.

Ha destacado que el grabado, con muchas de sus piezas coloristas y de gran tamaño, fue muy popular en la década de los años sesenta del siglo pasado porque permitió a la clase media norteamericana introducir arte en su casa, a partir de obras seriadas, a unos precios asequibles.

El público que visite la exposición, que se clausurará el próximo 13 de junio, podrá ver las populares serigrafías de Andy Warhol sobre Liz Taylor, Marilyn Monroe o Richard Nixon, y la de Jacke Kennedy en el funeral de su marido, así como la serie de las banderas de las barras y estrellas de 1973 de Jasper Johns o las obras punteadas de Lichtenstein.

También dos grabados de gran formato de Rauschenberg, "Booster", de 1967, y que representa su propio esqueleto, de 1,80 metros de altura, y "Sky Garden", que refleja el lanzamiento del cohete Saturno V, en un momento de optimismo, con una altura de 2,2 metros, convertida en su momento, en 1969, en la litografía más grande estampada a mano.

El recorrido prácticamente se inicia con la composición más famosa de James Rosenquist, "F-111", de 1974, un cuadro de diferentes plafones pintado al óleo con aluminio, de 26,2 metros de largo, cuyo título alude al avión militar F-111 utilizado en la guerra del Vietnam de finales de los años sesenta.

En la muestra, con una docena de secciones diferentes, también se incluye, hacia su final, el conocido cartel de las Guerrilla Girls, "¿Deben ir desnudas las mujeres para entrar en el Metropolitan Museum?", de 1989, que proviene del Victoria & Albert Museum.

Aunque la mayoría de las piezas son del fondo de grabados del British Museum, que cuenta con un total de dos millones de obras, del siglo XV hasta la actualidad, también hay préstamos de la Tate Modern de Londres, el Whitney Museum of American Art de Nueva York, la Helen Frankenthaler Foundation y del taller de Ed Ruscha, los tres últimos de Estados Unidos.

Otras piezas a remarcar son uno de los grabados del colectivo General Idea en su campaña contra el sida de 1990 o "La máquina de chicles", de Wayne Thiebaud, un artista que ha cumplido cien años y todavía sigue trabajando en su taller.

Se incluye, por otra parte, la serigrafía en color de Ed Ruscha, "Gasolinera Standard", de 1966, así como la "Santa Sebastiana", de Louse Bourgeois, de 1992.

En este viaje por la historia del grabado norteamericano se constata que los artistas tanto abordan temas políticos, de derechos civiles o feminismo como sobre el consumismo, la raza y la identidad, las guerras y el sida.

En otro apartado se exhiben obras de los años setenta en los que el minimalismo y el conceptualismo se impusieron, defendiendo, según ha rememorado Catherine Daunt, que "la idea es más importante que la obra de arte acabada".

La exposición, la quinta colaboración entre CaixaForum y el British Museum, se complementa con algunos audiovisuales, como el que muestra el taller de Andy Warhol durante sus trabajos de grabado.

Durante la presentación, también ha intervenido la directora general adjunta de la Fundación "la Caixa", Elisa Durán, quien ha mostrado su satisfacción por poder inaugurar, finalmente, la exposición, tras un año de pandemia de coronavirus, cuando, a pesar de que sólo puede haber un aforo del 50% y todavía hay restricciones en la movilidad, "se demuestra que hay ganas de consumir cultura".

En este punto, ha avanzado que desde el mes de septiembre, CaixaForum Barcelona ha recibido un total de 120.000 visitantes, de los que se contabilizaron 50.000 en la exposición sobre los vampiros, y hubo otros 60.000 que optaron por "Arte y mito. Los dioses del Prado", ambas ya clausuradas.