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Siri Hustvedt, la escritora norteamericana que acaba de recibir el premio Princesa de Asturias de las Letras, ha mantenido este miércoles una charla sobre feminismo en la Fundación Telefónica en la que ha pedido que las mujeres "no se callen contra el abuso", y que "la multiplicidad de voces se oigan".

Hustvedt (Minnesota, EE.UU. 1955) ensayista, novelista y poeta y con discurso introspectivo y con perspectiva de género, como demostró al recoger el premio el pasado día 18 en Oviedo cuando emocionó con sus palabras dirigidas "a las niñas que leen, preguntan y piensan", ha explicado que conoce a autores que han silenciado a mujeres.

"Y yo digo que hay que denunciarlo y decirlo. No se puede callar contra el abuso", ha señalado al tiempo que ha destacado la importancia de la "imaginación", la "ficción", y la "empatía".

La autora de títulos como "La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres", "Elegía para un americano" o "Vivir, pensar, mirar", ha mantenido una charla con la escritora Edurne Portela y Ana Bella Estévez, creadora de la Fundación Ana Bella Red de Mujeres Supervivientes, y quien se ha llevado los aplausos de la escritora norteamericana y de todo el auditorio por su testimonio.

Además, la periodista Isabel Valdés, especializada en feminismo, ha ejercido de moderadora.

En cuanto a la importancia de la empatía, Hustvedt ha dicho que la ficción, la literatura, es un vehículo muy importante para ponerse en el lugar del otro. "Es lo que te permite la ficción: encontrar la empatía y ver cómo este ejercicio puede expandir tu mundo. Te permite pensar por el otro".

"Te metes un bucle -ha continuado- en el que siempre estás pensando en el otro e identificándote con otras personas con las que estás interactuando. Los ves, tocas y escuchas".

"La literatura es una forma de conocimiento muy particular, pero no se puede decir que sea una cosa de chicas, como mucha gente cree, y como me pasó a mi una vez, cuando un hombre que se me acercó para que le firmara unos libros para su esposa", ha defendido.

"¿Entonces Dante, Shakespeare, Cervantes... qué significaban para aquel hombre que me dijo que él no leía novelas?, se ha preguntado la escritora.

"Si privamos a nuestros chicos de esta forma de conocimiento, que puede ser crucial para su desarrollo, éstos no van a poder entender la realidad de los adultos. Está muy bien estudiar matemáticas y ciencias pero hay que ponerse también en el lugar del otro", ha concluido.

Ana Bella, que ha puesto el punto de vista más real, recordando que en España ya van "49 mujeres asesinadas en lo que va de año", ha destacado la importancia de los medios de comunicación para tratar este asunto.

"Me gustaría que cuando se hable de esto no se diga que 49 mujeres han sido asesinadas, sino que se diga que 49 hombres han asesinado. Poner el foco en el causante de la violencia, no en la víctima, porque la violencia de género no es un huracán que se lleva a las mujeres por delante", ha denunciado.

Esta mujer, superviviente de la violencia machista, y a la que su marido le prohibió leer libros, ha recordado que "en Europa, de 62 millones de mujeres que han sido maltratadas, solo el 14 por ciento pedimos ayuda. Por eso, cuando salí de la casa de acogida quise ayudar a otras mujeres", ha narrado.

Por su parte, Portela ha señalado que en España, "como está pasando en Estados Unidos y en Italia o Brasil, hay un anti intelectualismo muy fuerte que tiene que ver con el auge de la extrema derecha que está acompañado de una misoginia brutal".

"Movimientos como el de Ana Bella o el #meToo, de defensa de una conciencia feminista, lo que provocan es una radicalización del lenguaje, del odio contra la mujer por cuestiones de clase o género y esto implica que hay que tomar la palabra en público, como dice y hace Siri Hustvedt", ha concluido.

Por Carmen Sigüenza