EFEMarina Estévez Torreblanca Madrid

Suede ha iluminado esta noche el Tomavistas de Madrid con algunos de sus himnos noventeros, pero la banda del carismático Brett Anderson ha decidido ir más allá y abordar temas para verdaderos iniciados en su pop-rock glamuroso.

Aunque el grupo se encuentra en plena gira de 25 aniversario del disco "Coming up", una de las joyas del pop/rock británico de hace dos décadas, esta noche han descartado tocar íntegramente este álbum y se han movido adelante y atrás en su poderosa discografía.

Ante un público entregado a la elegancia y la voz sinuosa de Brett Anderson, más allá de las 23:00 horas sonaban los primeros acordes de "She", seguida por el icónico arranque de batería de "Trash", acogido con ardor -acorde al clima tórrido para esta época en Madrid- por los asistentes.

Anderson, vestido totalmente de negro y con la camisa y su reconocible flequillo mojados por el sudor, se ha lanzado con el castellano para preguntar cómo es posible que haga tanto calor.

Las dos primeras canciones que han tocado, verdaderas descargas de adrenalina, sí aparecen en el disco de 1996 "Coming up", con el que la banda londinense demostró ser capaz de superar la salida de su guitarrista Bernard Butler, con el que Anderson mantenía la clásica lucha de egos.

Pero después el público, muchos en edad de haber visto a esta banda en los noventa, y otros de ni haber nacido entonces, ha bailado temas como "We are the pigs" y "The two of us", de "Dog Man Star" (1994), que firmó con el propio Butler.

También de estos discos iniciales más oscuros han sido "Animal nitrate" y "Metal Mickey" (Suede, 1993).

Cruce de David Bowie con Morrisey, como le definió la prensa británica, y en plena forma, Anderson ha explicado en alguna ocasión que en sus canciones habla de "drama y sexo, pobreza y pasión", cuestiones intemporales que esta noche ha interpretado acompañado de Richard Oakes (guitarra), Mat Osman (bajo), Simon Gilbert (batería) y Neil Codling (teclados y guitarra).

Aunque siempre han rehuido la etiqueta de grupo de britpop, lo cierto es que Suede, con sus matices y particularidades, fue uno de sus estandartes, junto a Blur y Oasis, y al igual que Jarvis Cocker, el exlíder de Pulp, que acudirá mañana a este mismo escenario.

Esta segunda jornada del Festival Tomavistas, que se celebra en Ifema, ha contado también con la exhibición de "americana music" de Kevin Morby y las melodías suaves y plagadas de efectos de Slowdive, así como las actuaciones de Carolina Durante presentando su nuevo disco "Cuatro chavales".

Los madrileños han ofrecido uno de los espectáculos más vibrantes de la noche, con Diego Ibáñez en pleno apogeo espasmódico y contagioso para un público entregado a temas como "Perdona" y "Cayetano".