EFESan Sebastián

Malgorzata Szumowska ha prescindido por primera vez de un guion propio para rodar su primera película en inglés, "The Other Lamb", una asfixiante historia sobre una secta liderada por un hombre que solo capta mujeres, con el que la realizadora polaca compite en el 67 Festival de San Sebastián.

Aunque esta realizadora ya ha abordado las cuestiones religiosas en anteriores trabajos, como en "Mug", con el que obtuvo en 2018 el Gran Premio del Jurado en la Berlinale, en esta ocasión se aleja de los aspectos sociales para construir un filme que se acerca al género fantástico.

El "Pastor" (Michiel Huisman) y su "rebaño" de esposas e hijas viven apartadas de el mundo convencidas por el carisma de su líder de que fuera del bosque en el que habitan todo está corrompido.

Aceptan con sumisión premios y castigos y le siguen allá donde él decide que hay que ir, por paisajes inhóspitos bajo el frío y la lluvia. Pero la joven Selah (Raffey Cassidy) empezará a cuestionarse el sentido de su fe influenciada por la ya menos devota Sarah (Denise Gough), una esposa marginada.

"He hecho algo totalmente nuevo y ha ocurrido en el momento más adecuado de mi carrera. A veces es bueno recibir guiones y ésta ha sido una experiencia positiva", ha asegurado en la presentación del filme la directora polaca, que ha estado acompañada por las dos actrices protagonistas y por la productora Stephanie Wilcox.

Ha explicado que la propuesta de rodar "The Other Lamb" partió del productor David Lancaster, al que conoció en Cannes. "Luego conocí a Srephanie y establecimos muy buen equipo. Ha sido una experiencia diferente", ha añadido.

El guion lo firma la australiana Catherine S. McMullen, que situaba el relato en su país, en una atmósfera "de calor, polvo y colores rojos" opuesta a la de Irlanda.

Al tratarse de una producción con financiación europea, de Irlanda, Bélgica y Polonia, "tenía más sentido rodar en Europa", ha señalado Szumowska, a quien además Australia le resultaba "ajena" para abordar este trabajo.

"Malgorzata se enamoró de Irlanda", ha destacado Wilcox, lo que corrobora la realizadora, para quien el bosque y los paisajes de ese país "mejoraron mucho" la idea que ella tenía de la película.

En la espectacularidad de la fotografía descansa buena parte de esta historia de mujeres sufridoras. Si sus personajes sufren por fuera y por dentro, las actrices también tuvieron que padecer las inclemencias del clima irlandés, ya que prácticamente toda la cinta se desarrolla en exteriores.

"Es una película muy real, luchamos durante todo el rodaje contra el mal tiempo. Pero aunque el filme es muy oscuro, nos divertimos muchísimo", ha dicho Raffey Cassidy, que al igual que Denise Gough, son actrices que salen "rápidamente" de su personaje en cuanto concluyen una escena.

Szumowska espera repetir con un nuevo título en ingles, aunque su plan más inmediato es volver a trabajar en su país y hablar de los problema que le afectan en la actualidad.