EFEBarcelona

La incomunicación en un mundo hipercomunicado es el tema que recorre el nuevo disco de The New Raemon, "Una canción de cuna entre tempestades", una mirada crítica a "este Occidente en el que estamos superexpuestos en la red y pendientes de los demás, pero nadie hace nada en realidad".

"Algunos dicen que soy un nihilista, pero simplemente soy realista", ha dicho el artista en una entrevista con Efe en la que ha reconocido que el nuevo disco contiene gritos desesperados, "pero también luz".

"Una canción de cuna entre tempestades", un álbum que hoy sale a la luz y también hoy se presenta en directo en Madrid, es el primero que Ramón Rodríguez, conocido artísticamente como The New Raemon, saca con la multinacional BMG.

"Podría haber firmado con una multinacional mucho antes, al inicio de mi carrera me prometieron el oro y el moro, pero me pedían que me repitiera, que hiciera otra vez el mismo disco, y no quise", ha explicado en referencia a su primer disco en solitario, que fue muy bien recibido.

"Ahora he firmado porque no han intentado condicionarme artísticamente", ha añadido el músico de 42 años, que se siente "creativamente libre".

"Estoy un momento que ya me da igual porque ya no soy novedad, no tengo que demostrar nada. Yo hago mis canciones y quien las quiera escuchar que las escuche", ha confesado.

Desde esta libertad creativa, Ramón Rodríguez ha grabado "Una canción de cuna entre tempestades", un título que hacer referencia "a la paradoja de comprobar lo bien que me comunico con mi hijo de tres años, que hace poco que sabe hablar y tiene pocas herramientas, y lo difícil que es entenderse en la sociedad occidental, donde todo son malentendidos".

"Parece que el móvil nos lo haya puesto en la mano el enemigo -reflexiona-. Tendríamos que estar en la calle reclamando nuestros derechos, sean los que sean, en lugar de estar con el móvil todo el día, mirándonos el ombligo".

El disco tiene un halo melancólico, posiblemente influido por las lecturas del artista, que está profundamente seducido por la poesía de Paul Celan e Ingeborg Bachmann, a los que el llama "los poetas del holocausto".

"En lo trágico hay mucha belleza", dice el artista en referencia a estos escritores, una afirmación que también se puede aplicar a su música, como se aprecia en la canción "Un posible final", que interpreta junto a la cantaora Rocío Márquez.

El disco empieza con "Cíclope", un tema en el que "asoma la cabeza en los acantilados" y ve "gente temerosa del ojo vigilante", y sigue con "En el centro del baile", en la que pide ayuda para salir del abismo.

"Le he dado muchas vueltas a la secuencia de las canciones y finalmente he elegido un orden que se entiende mejor en el vinilo, porque hay una cara A más instantánea, más fácil, y una cara B que se va retorciendo y es más misteriosa", ha explicado.

"Es una concepción de álbum antigua", reconoce el autor, que también ha reivindicado el formato del sencillo con tres adelantos, con sus respectivas caras B.

"Es un disco que suena a mí mismo, porque es difícil no sonar a uno mismo cuando ya llevas tantos discos -ha explicado-, pero tampoco es exactamente igual que los anteriores porque no me gusta hacer siempre lo mismo".

En este sentido, The New Raemon conecta este disco con los dos anteriores, porque desde "Oh, Rompehielos" cambia la afinación en cada disco y mantiene la misma formación, una banda sólida que subirá al escenario del Apolo el próximo 15 de noviembre.

Por Rosa Díaz