EFEBarcelona

"No hay mejor manera de dejar de adorar a un mito que acercarte a él"; así piensa el periodista cinematográfico Toni García Ramón, que acaba de publicar "Mata a tus ídolos", donde explica sus experiencias con Al Pacino, Tom Hanks, George Clooney, Anthony Hopkins, Harrison Ford o Ben Kingsley.

Toni García recoge en "Mata a tus ídolos" (Catedral) un compendio de historias, vividas a lo largo de sus más de veinte años dentro del mundo del periodismo y el cine, tiempo en el que ha hecho más de tres mil entrevistas a famosos del celuloide que le han permitido recopilar ciertas "anécdotas, bobadas, ridiculeces, espantos y absurdeces" que ahora llenan las páginas del libro.

La entrevista cancelada a Nic Pizzolato (creador de la exitosa serie "True Detective") que le costó nueve horas de vuelo en vano desde Londres a Los Ángeles maldiciéndolo; la arrogancia de Ben Kingsley en el plató de "La última legión" o la decepcionante entrevista a John Carpenter, son solo algunas de las razones por las cuales Toni García decidió escribir el libro.

"Con Carpenter me iría a tomar unas copas para hablar de política o de baloncesto, que le gustan mucho, pero en las entrevistas es más bien un tipo antipático, introvertido y reservado; pero con Ben Kingsley no me iría ni a la esquina, porque es un señor que antes de la entrevista te dan instrucciones de lo que le molesta, de cómo le tienes que llamar, Mr. Kingsley o Sir Ben, pero no Sir Kingsley ni Mr Ben", ha explicado a EFE en una entrevista.

La pasión de Toni Garcia Ramon (Mataró, 1971) por el cine, confiesa, nació cuando su abuela le llevó a ver "Los pitufos" y a partir de ahí se obsesionó.

"No tenía éxito con los otros niños y descubrí que con el cine me conectaba conmigo mismo, cambiaba mi percepción del niño solitario y perdedor a uno que podía ser cualquier cosa", comenta Toni García, que recuerda haber visto un lunes en sesión doble "El truhán y su prenda" y "Granujas a todo ritmo" en el cine Monumental, cerca de su casa en Mataró.

Los "Granujas" le dejaron "absolutamente sin palabras", viendo a "Aretha Franklin, John Lee Hooker, Ray Charles, James Brown, Cab Calloway y el puto John Belushi, y no sabía nada de esos músicos y esos actores pero me encontré en un mundo fascinante". Volvió el martes, el miércoles, el jueves y "el viernes el taquillero me dejó pasar, no me quiso cobrar".

Por tanto, resume: "mi amor por el cine va en paralelo a mi alergia a los otros niños y la suya hacia mí; y me sirvió para superar esa soledad y tapar muchos agujeros en mi vida emocional".

El autor proporciona numerosos ejemplos de estrellas que "relucen menos" cuando estás más cerca de ellas, como Anthony Hopkins, Tommy Lee Jones, Julia Roberts, Jennifer Lawrence, aunque reconoce que "también depende del turno de entrevista que tengas, de si se acaban de levantar de la siesta o del lugar donde están, porque en Venecia todo el mundo parece más simpático, lo contrario que en Dubai".

En el lado opuesto, actores como Matt Dammon, George Clooney, Helen Mirren, Kate Blanchett, Meryl Streep, Emily Blunt o Ian McKellen "te hacen sentir muy a gusto y se muestran muy cercanos".

Un termómetro muy particular sirve a Toni García para detectar su buen rollo: "Cuando utilizan vocabulario atrevido y soez, con tacos, ahí empiezo a sonreír porque creo que me encuentro ante alguien que es humano".

Entrevistas complicadas llegaron con Daniel Day Lewis o Robert de Niro, que "tienden al monosílabo", y también lo pasa mal con "los que hacen largas pausas de minuto o minuto y medio, porque no sabes si no les ha gustado la pregunta, si lo están pensando, si se han olvidado de la pregunta o se dejaron una sartén en el fuego".

García ha generado un instinto para "detectar si los artistas son orgánicamente simpáticos o están fingiendo ser simpáticos, como sucede con Marisa Tomey, que te da unas entrevistas fantásticas, pero no me iría con ella a ningún sitio, porque piensas que en cualquier momento te apuñalará en un ojo".

El libro recoge "anécdotas sonadas, casi imposibles de creer" como la que tuvo con Tom Hanks, que le regaló en Londres una maleta de Polar Express, con media docena de cuchillos en su interior, que le puso en aprietos en el aeropuerto de Heathrow cuando dijo que "la maleta no es mía, me la han regalado y cuando me preguntaron quién, les dije que Tom Hanks".

También fue embarazoso que Harrison Ford se llevara su móvil con el que había grabado la entrevista: "no sé si por que es cleptómano, para gastarme una broma o por que le gustaba mi móvil".

En relación a la evolución del cine, Toni García suscribe lo que dijo una vez Spielberg: "El cine es el único arte que ha evolucionado muy poco, sigue siendo lo mismo, vas a una sala, te ponen a oscuras y te proyectan una película".