EFEBruselas

La española Olga Cuenca, cofundadora de Llorente & Cuenca y reconvertida en la artista Ty Trias, expone por primera vez en Bruselas sus fotografías, pinturas y esculturas, una obra fruto de un "proceso interno" y que gira en torno a la naturaleza.

La antigua casa-taller del pintor belga Paul Artôt (1875-1958), elegido por ser un espacio amplio, acoge hasta el próximo 11 de octubre las creaciones de esta artista, que el pasado enero expuso por primera vez en solitario en Madrid la muestra "Between the Light and the Line" (Entre la luz y la línea), que reunía una selección de 26 fotografías y ocho esculturas.

En Bruselas, el espacio que alberga la exposición logra recrear "una especie de recodo de un bosque", según Ty Trias, cuyo nombre artístico surge de la traducción al inglés de la palabra árbol "trees" y hace referencia a los característicos abedules que simulan un rincón de un bosque.

Los abedules ("Björk" en sueco) son el tema principal de la exposición y sirven de hilo conductor entre la pieza principal, que se encuentra situada en el centro de la vivienda del pintor y el resto de esculturas y fotografías que completan la muestra.

La pieza principal de la muestra es una escultura titulada precisamente "Björk", compuesta por una instalación de ocho piezas de papel de más de dos metros y veinte centímetros sobre un soporte de hierro y pintadas con acrílicos en tonos verdes azulados.

"Todo surge de un proceso interno" explica a Efe la artista sobre esta pieza y añade que las tiras que la forman "van adquiriendo vida, se hacen muy grandes y al final acaban siendo esta especie de árboles".

"Cada uno de estos 'arbolitos' son personas, figuradamente, pero también forman parte de la naturaleza, o sea, tiene algo que ver con la preservación de lo que tenemos, de quiénes somos" explica la artista.

En los laterales de la pieza principal hay tres obras en gran formato realizadas en papel y madera y pintadas con acrílicos que mezclan colores verdes azulados y otra en color rojizo.

El resto de creaciones, diseminadas por las distintas estancias de la vivienda, consisten en cuadros de menor tamaño que ayudan a conformar "lo que es esta visión de esta arboleda" añade la artista.

Según Ty Trias los árboles pueden ser una representación de los seres humanos, porque "somos muy parecidos, pero todos son distintos".

La artista, que dice verse reflejada en esta muestra, explica que el color verde azulado, presente en la gran mayoría de las obras expuestas, tiene que ver con "el color del Mediterráneo".