EFERibadeo (Lugo)

Un SOS con carácter de urgencia es el llamamiento firme de los expertos que advierten de que el galeón hallado en la ría del Eo podría deteriorarse gravemente en menos de tres años en caso de no aplicarse las políticas de protección que se requieren.

No se descarta que sea el Santiago, de la armada de Felipe II, un galeón que habría entrado considerablemente deteriorado en el muelle de Ribadeo (Lugo) el 13 de noviembre de 1597 y cuyos tripulantes lo abandonarían, por su lamentable estado, saltando a tierra.

La especialista Ana Crespo, directora del proyecto ForSEAdiscovery e investigadora del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha mostrado su preocupación por este hecho, puesto que los daños, en caso de no tomar medidas, serían irremediables y "a marchas forzadas".

Su contundencia obedece a esta circunstancia y espera que sirva de reclamo, cuenta en una entrevista concedida a Efe, y explica las claves de las indagaciones desarrolladas por un equipo integrante del programa al frente del cual está y que recibe financiación de fondos europeos.

ForSEAdiscovery es, concreta, un plan interdisciplinar de estudio y formación de profesionales en la historia marítima y arqueología subacuática que engloba una base de datos con información de las embarcaciones de "relevancia histórica" en España y Portugal entre los siglos XVI y XVIII.

En este marco se encuentra también este galeón encontrado en 2011 en Ribadeo en el transcurso de una prospección efectuada por el equipo del arqueólogo Miguel San Claudio, socio de Ana Crespo.

Desde ese momento, concreta ella, fue necesario "concienciar a los científicos de que podía tratarse del modelo de galeón español del siglo XVI mejor conservado" de todos aquellos de cuantos existe conocimiento, un modelo "único" que lo hace digno de ser estudiado y analizado.

Tal hipótesis ha permitido a este grupo de expertos de diversas nacionalidades realizar, así, una primera inspección para "estudiar, intervenir y analizar" las muestras obtenidas de este patrimonio de gran valor.

Hasta el momento, los resultados del análisis efectuado a diversas muestras de la madera han permitido concluir, "casi con toda seguridad", que la materia prima utilizada para su construcción es roble "de origen vasco-cántabro".

Las conclusiones de este análisis permitirán también, adelanta esta profesional, descubrir la "evolución en la construcción naval de la época", así como los motivos del naufragio e incluso si esta joya marina supuso "una revolución en su época".

Un amplio abanico de interrogantes que requieren de respuestas y ello obliga a revisar la documentación histórica existente en los archivos.

Crespo señala que, previsiblemente, el galeón ya "fue rescatado en su propia época", allá por 1597, ya que "no tiene su artillería", aunque recuerda que, no obstante, "la geofísica de la ría del Eo ha cambiado notablemente desde el siglo XVI" hasta el momento presente.

Segura de "lo que supone este pecio de 32 metros de eslora para la historia naval de España", la directora del proyecto espera poder volver a la ría, con un "proyecto concreto" y específico para este galeón.

Una "máquina de alta tecnología" en la época, resume, que, según la experta, se merece una "serie de políticas de protección" por parte de las diferentes administraciones, que eviten su "desaparición".

Alude, como motivos de preocupación, al "enorme tráfico marítimo" existente en la zona o a las férulas marinas que están "destruyendo su madera".

Ana Crespo considera que la medida más económica para proteger el valioso hallazgo sería la utilización de "una especie de ataúd o de cobertura" que mantenga a este galeón a salvo de cualquier amenaza externa, tal y como se hizo anteriormente, por ejemplo, con el pecio fenicio de Mazarrón (Murcia).

La investigadora del CSIC no descarta extraer los restos localizados en Galicia para conservarlos en un museo, si los resultados científicos avalan su teoría de que "nos encontramos ante un galeón único".

Cristina Terceiro