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Con 21 años y siendo prácticamente una desconocida, la cantante islandesa Björk rodó su primera película, "Cuando fuimos brujas", que vio la luz en el Festival de Sundance de 1991 pero jamás se había estrenado en España hasta ahora.

El filme, una rareza rodada en paisajes de Islandia, en blanco y negro, entre 1986 y 1987, llega este fin de semana a los cines españoles de la mano de la distribuidora Capricci y fue la ópera prima de la directora estadounidense Nietzchka Keene (1952-2004).

Recientemente restaurada en 4K, se trata de una adaptación libre del cuento de los hermanos Grimm "Del enebro" ("The juniper tree") sobre dos mujeres que huyen de la hoguera tras ser acusadas de brujería, y que estilísticamente bebe de cineastas como Ingmar Bergman y Carl Theodor Dyer.

Keene viajó a Islandia en 1986 gracias a una beca y encontró a Björk mientras recorría escuelas de teatro islandesas en busca de actores. La actual icono de la música de vanguardia acababa por aquel entonces de formar su banda The Sugarcubes, cuyo primer álbum no aparecería hasta dos años después.

La historia de "Cuando fuimos brujas" tiene lugar en la Edad Media y Björk interpreta a la hermana pequeña.

A la directora le interesaba el tema de la brujería y quiso llevarlo a un primer plano. "Conservé a la joven hija en calidad de personaje principal, pues el relato se centra en su experiencia del mundo tras su huida, pero transformé este viaje iniciático en una búsqueda espiritual más profunda", explicó en su día.

Pero el filme también supone una inmersión en la cultura y el folclore islandés. Keene, que en la universidad trabajó como asistente de investigación en el departamento de lenguas nórdicas antiguas, escribe los textos y encantamientos siguiendo la estructura de la antigua poesía mitológica escandinava.

La directora sólo rodó dos títulos más: "Heroine of hell" (1996), que combina una iconografía medieval con una historia moderna, protagonizada por Catherine Keener, y "Barefoot to Jerusalem", el viaje de una mujer que lucha contra el diablo, rodada en 2001 pero no se completó hasta 2008, cuatro años después de su muerte.

En cuanto a Björk, su brillante y a la vez fatídica relación con el cine es más conocida. En el año 2000 ganó el premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes con la aplaudida "Bailando en la oscuridad", de Lars von Trier, una experiencia que la dejó exhausta.

Ya entonces aseguró que no volvería a hacer cine y años más tarde desveló los motivos al acusar, aunque sin nombrarlo, al director danés de haberla humillado y acosado sexualmente durante el rodaje de aquella película.