EFEParís

"Vivir y otras ficciones", del cineasta español Jo Sol, ganó hoy el premio Violeta de Oro a la mejor película del Festival Cinespaña de la localidad francesa de Toulouse.

La XXII edición de ese certamen de cine español distinguió una cinta protagonizada por Pepe Rovira y Antonio Centeno, que narra la amistad entre un enfermo psíquico que acaba de salir del hospital y un escritor tetrapléjico que lucha por la sexualidad de las personas con diversidad funcional.

El jurado, presidido por la directora Jeanne Labrune, "creo que ha podido reconocer esa mirada en positivo hacia la diferencia, (...) que en esa vocación de entender la humanidad no como algo homogéneo, previsible, se abre a la sorpresa", dijo a EFE por teléfono el realizador.

Sol triunfó hoy en un festival que en su opinión "hace tanto por la promoción del cine español en Francia" y al que, según recordó, hace 18 años llevó su primera película, "Tatawo", hace 13 la segunda, "El taxista ful", y hace siete la tercera, "Fake orgasm".

Y el reconocimiento le emociona especialmente, admitió, porque sus dos próximos proyectos están pensados "en clave francesa": "L'affaire Maldoror", una adaptación del conjunto de cantos poéticos "Les Chants de Maldoror", de Isidore Ducasse, y el documental "Nous avons la nuit", cargado de referencias al cineasta Chris Marker.

El Cinespaña, inaugurado el 29 de septiembre, concedió el premio al mejor director a Gabriel Velázquez y Blanca Torres por "Análisis de sangre azul", que también se llevó el de mejor guión.

La mejor actuación masculina recayó en Santiago Alverú por "Selfie", de Víctor García León, y la femenina fue otorgada "ex aequo" a Mercé Pons por "La millor opció", de Óscar Pérez, y a Nathalie Poza por "No sé decir adiós", cinta de Lino Escalera que también fue recompensada con la mejor fotografía.

Manuel Muñoz consiguió el galardón al mejor documental por "El mar nos mira de lejos"; "Aliens", de Luis López, fue visto como el mejor cortometraje: "100 metros", de Marcel Barrena, tuvo el premio del público, y David Macián, con "La mano invisible", el de mejor director novel.

La ceremonia fue el colofón a una edición que oficialmente se clausura mañana y que tuvo como invitado de honor al actor catalán Álex Brendemühl, del que se saludó una carrera en la que destacan títulos como "El médico alemán", de Lucía Puenzo, o "Petra", de Jaime Rosales.

"Hace 25 años, cuando empecé Arte Dramático, no contaba con tener casi 60 películas a mis espaldas, de las que me siento orgulloso. De algunas más y de otras menos, pero he tenido mucha libertad. Hay una parte de talento, de suerte, y de elección. Miro atrás y estoy satisfecho", dijo a EFE el actor.

Su homenaje, añadió, aparece como "culminación de una trayectoria", que le ha permitido reflexionar sobre el camino marcado, en el que ha rodado también en el extranjero y se congratula de no haber tenido que "trabajar por trabajar" y "hacer cosas que no me apeteciesen".