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El pianista ruso Arkadi Volodos, que no quiere ser "esclavo" de su profesión y es "muy selectivo" a la hora de dar conciertos, ofrecerá mañana un recital con obras de Brahms y Schubert en el Auditorio Nacional de Música enmarcado en la 21 temporada del ciclo Grandes Intérpretes de Scherzo.

Además, Volodos dará una clase magistral abierta a todos los públicos el jueves en el Real Conservatorio Superior de Música, en la que el intérprete intentará "ayudar a los jóvenes" con sus comentarios y experiencias, según ha explicado el ruso a Efe.

"Yo nunca tengo alumnos pero creo que en esta clase magistral puedo ayudar a los jóvenes y ser útil con mi opinión aportándoles algo nuevo", añade.

Las piezas que tocará Volodos, elegidas por el mismo, serán "Variations" y "Klavierschtucke", de Brahms, y "Sonata D960", de Schubert.

Volodos (San Petersburgo, 1972) cree que estas obras no "tienen límite en las emociones que generan" porque es música creada por "genios" y, por lo tanto, son piezas que se pueden interpretar desde "distintos ángulos", algo que las hace "inmortales".

El pianista no ha seguido ningún criterio "racional" a la hora de elegir el programa del recital porque considera que cuando se encuentra la razón por la que se ama algo "se deja de amar" y añade que el deseo es "algo irracional".

El artista también ha explicado que en la actualidad ha reducido su número de conciertos porque no quiere ser "esclavo de su profesión" y dedicarse a hacer "200 viajes de negocios y conciertos", ya que eso no le permite "enriquecerse" y hace que su vida esté "muy vacía".

"El comienzo de mi carrera fue muy duro. Hice muchos viajes y di numerosos conciertos. Ahora ya estoy en una edad en la que decidir qué quiero tocar, dónde y cuándo porque la vida es muy corta", agrega.

Además, Volodos afirma que cuando tiene muchos conciertos programados, el acto de tocar se convierte en "rutina" mientras que cuando ese número se reduce, cada uno de ellos es "especial" y genera "recuerdos distintos".

El intérprete, que ya ha participado en este festival en otras ocasiones, la última vez en 2013, le tiene un "cariño especial" a España, dónde vivió una temporada y de la que guarda, dice, "muy buenos recuerdos".