EFEEl Cairo

Xavier Puigmartí lleva 30 años pintando e inspirándose en el desierto del oasis egipcio de Al Fayum. Este fin de semana presentó en El Cairo sus últimas obras, en las que también hay referencias al confinamiento a través de los diminutos elementos de la naturaleza que plasma en sus cuadros.

La galería de arte Mashrabia, en el centro de la capital egipcia, acoge hasta finales de marzo la exposición "El Jardín", en la que destacan pinturas de óleo sobre lienzo de gran tamaño, así como otras más reducidas de óleo y lápiz sobre papel, con algunos elementos de collage.

En todas ellas aparecen insectos, animales y otros pequeños objetos dibujados con un fino rotulador negro, con gran detalle como la pintura de los antiguos egipcios, una de las fuentes de inspiración de Puigmartí para esta colección junto con la obra de Joan Miró "La Masía".

El peculiar pájaro abubilla aparece en casi todas, como un recuerdo de la infancia del artista: "De pequeño los veía en Barcelona y me fascinaban, hace muchos años que no los veo, pero en Al Fayum veo uno o dos casi todos los días", explica.

El oasis ubicado a unos 150 kilómetros al suroeste de El Cairo, donde el barcelonés pasa largas temporadas desde la década de los 90 del siglo pasado y estableció su estudio en el año 2000, es su fuente de inspiración para los paisajes de intensos colores y contrastes entre el desierto y el cielo infinitos.

"Al Fayoum es un lugar de mucha belleza y por momentos hay sueños que se hacen realidad; todos soñamos con recuperar cosas del pasado, y allí hasta ahora puedes vivir cosas que vivías de pequeño, en el campo...", relata el pintor.

"Cuando decidí pintar el jardín lo buscaba pero no lo encontraba, entonces me di cuenta de que sólo existía en mi recuerdo, en la historia de la pintura, desde la pintura faraónica hasta 'La Masía'" de Miró, agrega.

Además del desierto egipcio, la colección "El Jardín" también incluye retratos de jardines persa, ordenados y rodeados por muros y por enjambres de insectos que reflejan el confinamiento por la pandemia del coronavirus, que a Puigmartí le sorprendió en Irán en febrero de 2020.

A su vuelta de Irán, empezó a dibujar esos jardines "maravillosos" que le impresionaron por sus detalles, pero quiso plasmar "la idea del jardín protegido alrededor del cual hay amenazas" debido a la situación que se estaba viviendo a nivel planetario.

Sin embargo, lo que más le inspira es Al Fayum y su estudio en este lugar especial: "Tengo unas condiciones muy buenas, mucho espacio, mucha tranquilidad, soledad, puedo hacer lo que quiero", afirma.

Si bien la cercanía con El Cairo ha hecho que el oasis atraiga cada vez más excursionistas los fines de semana y en los pasados años se ha desarrollado la industria turística, todavía conserva su esencia y sus paisajes mágicos, con colores pasteles y un halo de arena que hace que cualquier estampa sea de ensueño.

Francesca Cicardi