EFEGranada

La maqueta del Titanic más grande del mundo, cuya construcción se ha realizado en abierto ante los visitantes del Parque de las Ciencias de Granada durante el último año, iniciará en los próximos días, tras la botadura simbólica de hoy, un largo periplo por Europa y América para su exhibición.

La botadura efectuada hoy en el Parque de las Ciencias, en la que se ha empleado una botella de Henri Abelé, la misma marca de champán que se sirvió en el mítico transatlántico hace 103 años, dará paso a esa exhibición itinerante de esta reproducción del buque que podrá verse hasta el 2020 en ciudades de Italia, Francia, España, Portugal y América, ha explicado durante el acto Jesús Ferreiro, presidente de la Fundación Titanic y autor de la iniciativa.

La maqueta, que permanecerá en el Parque de las Ciencias hasta el próximo 28 de febrero, ocupa 12 metros de largo, 4,5 de ancho y tres de alto, y ha sido elaborada con piezas fabricadas y pintadas a mano por un equipo de maquetistas dirigido por Enric Calvo.

Las dimensiones de la maqueta, diseñada a escala 1:30, podrían haber sido mayores, pero su posterior transporte hacían aconsejable el tamaño por el que se ha optado, que es el mayor hasta la fecha.

El buque construido en el Parque de las Ciencias reproduce espacios como la sala de calderas, los camarotes de tercera clase, que estaban situados en la popa y la proa, donde más ruido había, o la famosa escalinata central coronada por una singular cúpula.

La sala de tertulia, la de fumadores, el hospital de a bordo, el restaurante de primera clase o el comedor de tercera es también reproducido a pequeña escala en la maqueta del que fue considerado el mejor hotel del mundo, cuyo tamaño real era equiparable de largo a tres campos de fútbol de primera división, ha detallado Ferreiro.

El recorrido por esta recreación permite, con la ayuda de la audioguía, repasar la historia, cargada de anécdotas y detalles, del buque y sus pasajeros, entre ellos los tres primeros en morir tras la colisión del buque con un iceberg: tres carteros (dos ingleses y un norteamericano) que tras el impacto trataron de evitar que se mojasen, con las primeras inundaciones, las 10.000 sacas de correspondencia que transportaban de Europa a Estados Unidos.

También permite apreciar, explica Ferreiro, cómo pudo haberse puesto otra hilera de botes salvavidas, cuya escasez propició que fueran más de 1.500 los fallecidos en el hundimiento.

El recorrido histórico sobre el nacimiento del mítico transatlántico se inicia antes de llegar a la maqueta con una exposición sobre algunos elementos originales del buque, como las herramientas de carpintería utilizadas y varios de los instrumentos de los músicos de la orquesta, como una trompeta, un acordeón y un violín.