EFESevilla

Las estadísticas demostraron la visible superioridad de España contra Suecia, indudable en la cantidad de pases que entregó, 852, y en el 75 por ciento de la posesión de la que se apropió para proponer 17 remates, cinco de ellos sólo a portería, para lograr un punto insuficiente para sus ambiciones.

El 89 por ciento de eficacia en el pase, con 954 intentos de los que completó 852, contrasta con el mismo aspecto de su oponente (176 pases, 106 entregados -una octava parte-), pero sobre todo con la nula efectividad sobre el marco contrario. Uno de cada tres remates fue a portería. Dos de Dani Olmo, uno de Ferrán Torres, uno de Pablo Sarabia y uno de Gerard Moreno, el cabezazo final.

Ninguno de los tres de Álvaro Morata, señalado por un sector de la afición, tomó la dirección correcta, como tampoco lo hizo ninguno de los únicos cuatro tiros de todo el encuentro de la selección sueca, que no exigió ninguna parada a Unai Simón. Sí lo hizo España con Olsen, tres en el primer tiempo y dos en la segunda parte.

No bastaron a España los 110,65 kilómetros que recorrió durante su ofensiva -en ese sentido le superó Suecia, con 113.525 metros-. Ni los 11.03 de Koke, el que más corrió de España; ni los 9.23 de Pau Torres ni los 10,02 de Marcos Llorente ni los 7,76 de Morata ni los 7,52 de Ferrán Torres ni los 8 de Rodrigo Hernández ni los 10,65 de Jordi Alba ni los 7,78 de Dani Olmo ni los 9,41 de Aymeric Laporte ni los 10,79 de Pedri, en la alineación inicial del equipo.