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La jugadora del Barcelona Aitana Bonmatí (Sant Pere de Ribes, 1998) explica que en los instantes antes de la final de la Liga de Campeones que el equipo azulgrana disputará el domingo ante el Chelsea en Gotemburgo pensará en toda esa gente que le ha visto crecer y que al verla por la televisión (al encuentro no podrá asistir público) estará orgullosa de ella.

En esta entrevista con EFE la centrocampista expone sus sensaciones de cara a la segunda final europea de la historia del Barcelona y la alegría por la consecución del título de la Primera Iberdrola (sin perder ni empatar ningún partido) el pasado fin de semana tras vencer al Granadilla y al empate del Levante ante el Espanyol.

Pregunta: El pasado fin de semana protagonizaron portadas en los periódicos deportivos con la consecución del título de Liga, un hecho que hace unos años hubiese parecido una utopía. Dejando de lado que es algo claramente positivo para el crecimiento del fútbol femenino, ¿les impone una presión extra? ¿Cómo están gestionando la nueva dimensión mediática?

Respuesta: Presión ninguna. Tenemos que alegrarnos por la presencia mediática que hemos tenido estos últimos días. Es algo muy positivo y no está comportando que a nadie se le suban los humos a la cabeza. Simplemente lo valoramos mucho porque es algo que hace unos años no se veía.

P: ¿Estas portadas se han comentado en el vestuario?

R: Sí, las comentamos. Yo misma aparecí en alguna portada con una de las fotografías en la piscina y la comenté con las compañeras. Estas cosas son una demostración de lo que está creciendo el fútbol femenino y también del cambio que se está dando en la sociedad.

P: Precisamente en los videos y las fotografías de la celebración del título de Liga se aprecia un ambiente muy bueno entre las jugadoras de la plantilla. ¿Realmente es así?

R: Sí, sí. Estamos muy cohesionadas, nos llevamos muy bien todas. Y lo mejor de ganar títulos es celebrarlos. En esos momentos se nota mucho que somos un grupo unido y que hacemos piña.

P: También se aprecia una unión de la plantilla con el entrenador, Lluís Cortés. ¿Qué les está aportando?

R: Hemos crecido como equipo gracias a él y a su cuerpo técnico, es cosa de todos. La plantilla y el cuerpo técnico hemos dado un paso delante de forma conjunta. Hemos tenido el trabajo, la ambición y la constancia para llegar a lo que somos ahora.

P: ¿Cómo se cambia el chip de celebrar una Liga a disputar una final de la Liga de Campeones en tan solo una semana de margen?

R: Una final de la Champions es motivo suficiente como para cambiar el chip. El reto que tenemos delante es tan grande que sale solo. Queremos ganar la primera Champions para el Barça.

P: ¿Notan una presión añadida a la hora de ganar esta Champions teniendo en cuenta que en 2019 ante el Olympique de Lyon el Barcelona claramente no era el equipo favorito?

R: No sentimos esta presión, esperamos una final muy igualada, los dos conjuntos tenemos muy buenos argumentos y hemos llegado hasta aquí por algo. No creo que sea una final desigualada y, por lo tanto, puede ganar cualquiera.

P: Para el Chelsea será la primera final de la Champions de su historia. ¿Esto puede ser una ventaja para el Barça?

R: Es verdad que nosotras ya hemos vivido esta situación y sabemos lo que es jugar una final. Quizá en este sentido estamos más preparadas, pero el partido será muy igualado y no considero que este factor tenga demasiada relevancia.

P: ¿Nota los mismos nervios que antes de la final del 2019 o se vive de una forma más calmada esta vez?

R: Nervios sí que hay. Cuando piensas en el partido aparecen un poco.

P: ¿Y el equipo cómo está viviendo la semana previa?

R: Ilusionado, con muchas ganas. La espera se hace un poco larga, tenemos muchas ganas de que llegue el domingo para poder jugar, que al final es lo que nos gusta.

P: ¿Qué cree que le pasará por la cabeza durante los instantes previos al inicio de la final?

R: No lo sé, intentaré estar concentrada en el partido. Y pensaré en toda la gente que me ha visto crecer y que en ese momento lo estará viendo por la televisión mientras disfruta y está orgullosa de que como persona haya llegado tan lejos.

P: ¿Después de clasificarse para la final de la Champions y del título de Liga le paran más por la calle?

R: La verdad es que no he salido mucho a la calle porque tenemos que resguardarnos del coronavirus, nos estamos cuidando bastante en este sentido. Sí que es verdad que en mi pueblo, Sant Pere de Ribes, la gente me conoce. En Barcelona es más complicado, pero cada vez nos conocen más.

P: El pasado fin de semana antes de ganar la Liga disputaron su partido en el campo del Granadilla, que tiene un terreno de juego de césped artificial. Esto sucedió justo una semana antes de disputar la final de la Liga de Campeones, con el peligro de lesiones que ello conlleva. ¿Cómo valora este hecho?

R: Sí, es una pena. El campo del Granadilla es uno de los peores de la Liga para jugar porque no está en buenas condiciones y al final el césped artificial tiene más posibilidades de ocasionarte lesiones. Está claro que si se quiere dar un paso para profesionalizar la Liga este tipo de cosas deben cambiar y si queremos seguir creciendo como competición también. Este asunto de los campos es primordial.