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El coronavirus no perdona tampoco a los países remotos o paradisíacos. El turismo, esencial para Maldivas, ha sido en esta ocasión el principal transmisor de la enfermedad. Pese a ello da la sensación de que todo está controlado. Así lo piensa Ángel Carrascosa (Tomelloso, 1990), futbolista del Foakaidhoo que lleva ya varios años residiendo allí. EFE habló con él.

Pregunta: Ni Maldivas se ha librado del coronavirus. Pero la situación parece poco habitual porque no ha llegado a la capital. ¿Cómo se explica algo así?.

Respuesta: Aquí dentro de lo que cabe, viendo como están otros países, la verdad es que no estamos tan mal. Ha habido algunos casos en algunas islas de extranjeros que han venido pero son muy pocos y en la capital está todo controlado. Hay mucha precaución y esperamos que siga así la cosa.

P: Es un país que cuenta con más de 1.200 islas. ¿Se puede decir que eso dificulta el contagio?.

R: Sí. En Maldivas el 80 ó 90% de extranjeros son turistas que vienen a islas privadas, a resorts, y es muy difícil el contacto con la gente local. Eso es lo bueno que estamos teniendo. Lo único pueden ser gente que trabaja en los resorts que se contagien y vengan a la capital. Pero por ahora está todo muy bien controlado.

P: ¿Cómo se organiza la atención sanitaria?.

R: Los atolones son como si dijésemos provincias y cada atolón tiene un hospital donde si pasa algo en cualquier resort o en cualquier isla privada, allí lo tratan si son casos leves. Entre las islas aproximadamente hay 15 ó 20 minutos en speed boat o en barco. Están muy cerca entre ellas.

P: ¿Qué medidas se han tomado en el plano nacional?.

R: Lo primero que hicieron fue cerrar espacios públicos como mezquitas, restaurantes, cafeterías o algunos trabajos que no son necesarios. La gente lo que sí ha hecho es mucha fuerza social para que haya más medidas porque están viendo lo que pasa en otros países y quieren prevenir antes de que sea más grave la situación.

P: ¿Se ve a la gente preocupada?.

R: Sí, la gente está muy preocupada. Más que nada porque a través de las redes sociales están viendo los problemas que hay en Italia, en España o en China. Están bastante preocupados, con bastante miedo.

P: ¿Qué ha pasado con los vuelos? ¿Cómo se gestiona este escenario en una nación donde el turismo es tan importante para la economía?.

R: Hay un lema en las redes sociales que dice que para salvar el turismo no se cancelen los vuelos sino que la gente los cambie de fecha. Hace unos días ya establecieron una lista de países desde los que no se podía viajar a Maldivas. Hay casos de algunos maldivos que están en otros países y ahora mismo no pueden venir.

P: Si a Maldivas le cortan el turismo supongo que el problema será grave.

R: La verdad es que sí. Por eso han tomado esas medidas y no lo han instaurado para el cien por cien los países, aunque hay una buena lista de ellos a los que se les han denegado la entrada.

P: Son pocos países en los que esta crisis ha aparecido con la liga terminada. A ustedes les ha pasado.

R: Sí, terminamos hace aproximadamente un mes la liga. Queda la Copa, jugamos hasta cuartos y unos días antes de semifinales la suspendieron. No sabemos qué pasará con ella. En mayo, si todo va bien, debería empezar la pretemporada y en junio otra vez la liga. Pero no sabemos.

P: ¿Para usted cómo ha sido la campaña en lo personal?.

R: Ha estado bien. Empecé la liga en Camboya y a mitad de temporada me vine aquí, donde ya llevo varios años y lo considero como si fuera mi casa.

P: ¿De qué manera transcurre la vida de un futbolista español en Maldivas?.

R: La verdad es que muy normal. Es ya como si fuese mi casa, es la sexta temporada. Sí que he estado algunas campañas en otros países como Omán o Indonesia pero luego he vuelto porque la verdad es que aquí estoy muy bien, tengo mi casa y familia. Si hay alguna cosa en algún país y me interesa la propuesta, sí que voy. Pero tengo claro que cuando termina el contrato al final vuelvo aquí.

P: Ha echado raíces, ha sido considerado el mejor jugador extranjero de la liga. ¿Se siente tratado como una estrella?.

R: Como una estrella no. Sí es verdad que la gente me quiere mucho y la gente con la que me relaciono a través del fútbol me aprecia. Por eso cuando a veces hablo con la familia y me pregunta que por qué no me voy a una liga más competitiva, les digo que a veces tiene más valor jugar aquí donde la gente me respeta. Estoy muy cómodo.

P: Ha hecho un esfuerzo por llevar parte del fútbol español arrancando varios proyectos futbolísticos. ¿Ya piensa en una vida allí cuando su carrera se acabe?.

R: Hace años no había tanto en materia de desarrollo de jugadores jóvenes. Por eso empezamos con ayuda de un socio una academia de fútbol con entrenadores españoles para desarrollar las inferiores. Pero ahora la federación se ha puesto manos a la obra y están trayendo entrenadores extranjeros a otras islas para desarrollar este deporte porque saben que es lo que puede dar frutos si quieren tener una selección nacional más competitiva en el futuro.

P: ¿Siente que ha llegado al paraíso?.

R: Es un país que siempre me ha gustado. Cuando vine en el 2014 me quedé sorprendido. La liga de fútbol no es tan competitiva como puede serlo en Omán, en Indonesia o en Iraq. Por eso salí, aunque tenía claro que iba a volver. Una vez que vi Maldivas sabía que era un sitio en el que me gustaría vivir en el futuro.

Por Carlos Mateos Gil