EFEBarcelona

El exjugador del Barça Antonio Carlos Ortega (Málaga, 1971), que será anunciado en breve como nuevo entrenador del equipo azulgrana confesó, en una entrevista concedida a EFE, que a la llamada del club catalán no se le podía decir que no.

"No me asustan los retos, pero este es un tren que pasa solo una vez; o lo coges o lo dejas, que también sería lícito, pero yo soy de los que lo toman", afirmó.

Ortega, que aún sigue siendo el entrenador del Hannover Burgdorf de la Bundesliga, lamentó que se filtrara hace semanas su fichaje por el Barça y quiso dejar claro que él no tuvo nada que ver en todo eso.

"Ahora sí que hay acuerdo entre ambas partes, es cierto. Y, si todo va normal, el Barça lo hará oficial en breve. Nada más", apuntó.

En cualquier caso, Ortega se mostró emocionado por regresar al Palau Blaugrana: "Es un poco como el retorno a la que fue mi casa durante once temporadas. Tengo recuerdos fantásticos de esa etapa, mis dos primeros hijos son de aquí, aunque nacieron en Santander de donde es mi mujer. Fueron unos años maravillosos a nivel deportivo y vivir en Barcelona es algo que recuerdo con muchísimo cariño".

Como jugador solo tuvo dos clubes en toda su carrera. Maristas Málaga (1990-1994) y Barça (1994-2005). Después del Barça, donde se retiró con 33 años, a causa de una lesión en la rodilla derecha, tras lograr 41 títulos, entre ellos seis Ligas de Campeones, debutó como entrenador en el Antequera.

Luego entrenó al Veszprém húngaro, a la selección de Japón, al Kolding danés y al Hannover Burgdorf alemán, donde ha estado en las cuatro últimas temporadas.

"Me considero un entrenador de club. Me dejo la vida por el sitio en el que estoy trabajando, pero entiendo que los entrenadores hoy están aquí y mañana allá", afirmó.

Ahora empieza una etapa al frente del club "donde todos los entrenadores quieren estar" y no lo quiere desaprovechar: "Se han dado muchas circunstancias para que vuelva y , la verdad es que profesionalmente es todo un reto para mí".

En febrero renovó con el Hannover hasta 2023, con una cláusula de salida por si algún club importante, "solo cuatro o cinco", precisa, le venía a buscar. "Y puedo asegurar que anteriormente el Barça nunca se puso en contacto conmigo", precisó.

"No sé cuándo fue exactamente, pero después de que Joan Laporta saliese elegido presidente en marzo pasado le preguntaron a mi agente en qué condiciones estaba en el Hannover, pero realmente sé que Xavi Pascual tenía contrato un año más con cláusula de renovación automática si ganaba la Liga de Campeones", explica.

"Tengo entendido que ellos querían que él entrenase un año más y él no aceptó. A partir de ahí, entiendo que todo se rompió y se pusieron en contacto conmigo en serio solo después de eso", subrayó Ortega.

Sabe que le espera una tarea muy difícil, porque siete jugadores de un equipo que lo ha ganado todo esta temporada no seguirá la próxima campaña y además recuerda que "todo el mundo sabe que la situación económica del Barça está apretada, y lógicamente la sección de balonmano lo va a sufrir también".

Solo una vez en su carrera ha sido cesado en un club: el Veszprém húngaro, después de tres temporadas a un gran nivel y haberlo renovado por dos más.

La realidad, asegura, "es que los entrenadores tenemos que estar dispuestos no solo a las cosas deportivas, tenemos que manejar a los jugadores, a los directivos, el entorno. Y cuando falla algo, normalmente, es mucho más fácil echar al entrenador que a dos o tres jugadores. Fue duro, me dolió en el corazón".