EFEValencia

La judoca ucraniana Daria Bilodid (Kiev, 2000) es desde hace cuatro meses una de las estrellas del centro de alto rendimiento de este deporte en Valencia y ahora ha decidido establecerse en esta ciudad a la que llegó hace cuatro meses porque en su país, del que tuvo que huir junto a su madre, su abuela y su perro por la guerra y donde la entrenaba su padre, es “imposible” hacerlo de momento.

Bilodid se convirtió en 2018 en la judoka más joven en ganar un Mundial al hacerlo con 17 años y, tras repetir el oro un año después, en los Juegos Olímpicos de Tokio, se despidió de la categoría de menos de 48 kilos con un bronce.

Ahora, trata de adaptarse a la categoría de menos de 57kg con la mente puesta en el Mundial de este otoño y en los Juegos Olímpicos de 2024 , dos torneos que no sabe si podrá disputar por la compleja situación internacional, pero que prepara feliz en el equipo que dirigen los exjudocas españoles Sugoi Uriarte y Laura Gómez.

Pregunta: ¿Cómo se siente ahora que lleva ya casi cuatro meses en Valencia?

Respuesta: Es muy difícil porque mi país está en guerra, pero estoy muy contenta de estar aquí, de estar en un sitio tan bueno y con gente tan buena.

(P): ¿Cómo recuerda los primeros días de la guerra cuando aún estaba en su país?

(R): Era el 24 de febrero y me desperté a las cuatro de la mañana porque Rusia empezó a atacar Ucrania y lo hizo realmente cerca de mi casa. Mi madre me despertó, me dijo ‘levántate que ha empezado la guerra’ y cogimos nuestra ropa, nuestro equipaje y nos fuimos directos al oeste de Ucrania porque era muy peligroso quedarse.

(P): ¿Por qué eligió Valencia como destino?

(R): Desde hacía mucho tiempo quería venir, pero no había tenido tiempo por las competiciones. Sabía de este centro, conocía a gente que había venido y había estado muy bien. Además, Sugoi me escribió los primeros días de la guerra y me dijo que viniera. Pude ir a otros sitios, pero sabía que quería venir aquí.

(P): ¿Cómo es la relación con Sugoi y Laura?

(R): Son gente increíble, les quiero mucho. Había oído que eran muy buenas personas pero no los conocía hasta que vine aquí. Cuando llegué para mi fue una sorpresa ver que existía gente que te puede ayudar y apoyar tanto. Soy de otro país, pero me hacen sentir que soy parte de su equipo y que estoy en casa.

(P): Ahora vive con su madre y su abuela, ¿cómo se sienten ellas?

(R): Se encuentra bien porque estamos en un lugar seguro y con buena gente. Nos gusta España, nos gusta Valencia, así que nos sentimos realmente bien.

(P): ¿Mantiene contacto con sus amigos y familiares en su país?, ¿sigue al día las noticias de la guerra o prefiere tomar distancia?

(R): Ahora intento no ver las noticias cada día porque mentalmente es muy difícil cuando ves lo que Rusia está haciendo con tu país, con tu casa, con tu gente… A veces las veo y me pongo triste, pero intento seguir adelante y no pensar demasiado porque tengo mi vida y hay que continuar.

(P): ¿Qué planes tiene para los próximos meses? ¿podrá volver a entrenarse a su país o lo descarta antes de los Juegos Olímpicos de París?

(R): Ucrania sigue siendo muy peligroso y es imposible entrenar y prepararse. No sé cuánto, pero me parece que voy a estar mucho tiempo aquí.

(P): ¿Cuáles son sus próximos retos en el tatami?

(R): No sé cuál va a ser mi próxima competición. Ahora tenemos un gran problema porque hace un mes, como la federación internacional ha permitido competir a los judocas rusos en el Grand Slam, nuestra federación ha dicho que si ellos luchan nosotros no iremos. No sé qué va a pasar, qué van a decidir. Espero poder competir en el Mundial en octubre pero no tengo ni idea. Yo sigo trabajando para poder competir pronto.

(P): Tras ganar el bronce en la categoría de menos de 48, ha saltado la de menos de 52 para ir a directa a la de menos de 57, ¿qué tal ha ido el cambio?

(R): Me siento bien. No tengo que perder peso y para mí eso es importante porque puedo divertirme con el judo. Cuando tienes que perder peso es muy difícil, aunque necesito tiempo y más experiencia para estar en el ‘top’ de mi nueva categoría.

(P): ¿Qué supone para un deportista de élite el estallido de una guerra en su país?

(R): Ahora mismo no sé lo que pasará mañana o dentro de un año. Hay muchos atletas que se han quedado en Ucrania y muchos otros que están por Europa. Debemos continuar trabajando duro aunque en Ucrania es más difícil por la atmósfera de guerra. No sabemos qué esperar, pero debemos seguir adelante con lo que nos gusta.